Las autoridades de dicha ciudad indicaron que con esto pretenden garantizar la seguridad y la salud de los habitantes de dicha ciudad.

Con esta medida también se incluye una lista de perros considerados como peligrosos, entre ellos los Bulldogs, o perros que midan más de 45 centímetros de largo.

Esta no es la primera ciudad china en implementar este tipo de medidas, pues hace unos meses también se implementó en Chengdu y Hangzhou, para controlar la población animal.

En Pekín se instauró esta norma en el 2006, cuando en dicho año el mayor número de muertes era por causa de la rabia.