Las llamas comenzaron desde el jueves pasado y se convirtió en incendio más mortífero en la historia del estado de California.

El Sheriff Kory Honea explicó que de los 13 cuerpos encontrados, 10 se encontraban en la ciudad de Paradise, la cual fue completamente devorada por las llamas; los otros tres estaban en la pequeña localidad de Concow.

Cerca de 200 personas siguen desaparecidas, por lo que la cifra actual podría subir en los próximos días.

Las llamas acabaron hasta el momento con 7 mil edificios, en su mayoría particulares. Además quemó 45 mil 700 hectáreas.