Universidades concentraron reportes de acoso y acecho no denunciados a jovencitas en Celaya

Celaya, Guanajuato a jueves 28 de mayo del 2026, (Celaya News) – El Instituto Municipal de las Mujeres de Celaya identificó históricamente reportes relacionados con acoso, acecho y violencia digital, principalmente entre jóvenes universitarias, en un contexto donde las afectadas pocas veces formalizaban denuncias debido a la ausencia de mecanismos claros y sanciones específicas antes de la denominada “Ley Valeria”.

La directora general del Instituto Municipal de las Mujeres de Celaya, Alma Guadalupe Virgen Salazar, reconoció que durante años existieron acercamientos de mujeres y adolescentes por situaciones de hostigamiento, aunque gran parte de esos casos permanecían únicamente como orientaciones o asesorías sin procedimientos legales formalizados dentro de las instancias correspondientes.

“Sí, eso sí, hemos tenido algunas denuncias de violencia digital, pero como te digo, como no había todavía un parámetro, entonces nosotros nos veíamos un poco impedidas, simplemente les dábamos consejos”, expuso Alma Guadalupe Virgen Salazar sobre los primeros reportes relacionados con conductas de acecho y acoso.

La directora del instituto señaló que muchas mujeres optaban por no proceder legalmente pese a sentirse vulneradas, situación que mantuvo en una zona gris numerosos casos de hostigamiento digital y presencial, particularmente en sectores juveniles donde el uso constante de plataformas tecnológicas facilitaba prácticas invasivas y persistentes.

“Muchas veces te digo, es difícil que ellas denuncien, pero nosotros estamos siempre dispuestas para acompañarlas, para decirles cómo y a dónde tienen que acudir”, indicó la titular del instituto al referirse al acompañamiento ofrecido para quienes buscan iniciar procedimientos formales ante autoridades competentes.

Los reportes recibidos por el instituto se concentraron principalmente en universidades y espacios juveniles, donde las alertas relacionadas con seguimiento insistente, vigilancia, intimidación y violencia digital comenzaron a detectarse con mayor frecuencia, aunque sin traducirse regularmente en carpetas o denuncias escritas ante instancias oficiales.

“Sobre todo en las universidades, fíjate que es donde más habíamos recibido estas denuncias, pero todo quedaba ahí, nadie decía, nadie quería denunciar”, señaló Alma Guadalupe Virgen Salazar sobre el comportamiento detectado históricamente en los acercamientos realizados por estudiantes y jóvenes mujeres de Celaya.

La socialización de reformas relacionadas con el acoso y el acecho modificó parcialmente ese panorama, pues conforme comenzó a difundirse que esas conductas podían derivar en sanciones e incluso consecuencias penales, aumentaron las solicitudes de orientación, acompañamiento y denuncias por parte de mujeres jóvenes en distintos entornos educativos.

“Cuando se empezó a socializar esto, a difundir que se podía incluso meter a la cárcel a alguien que era sancionable, este tipo de violencias empezaron a llegar, las denuncias”, expresó la directora del instituto respecto al incremento reciente en los acercamientos derivados de estos comportamientos.

La titular del organismo reconoció que los reportes formales seguían siendo reducidos antes de la difusión más amplia de estas iniciativas legales, pese a la existencia de casos visibles dentro de escuelas específicas y otros espacios donde mujeres manifestaban sentirse vigiladas, perseguidas o violentadas mediante prácticas reiteradas de hostigamiento.

“No eran muchos, la verdad, te voy a ser bien sincera, aún cuando se dieron casos en escuelas muy particulares, no eran muchos, si acaso dos o tres”, detalló Alma Guadalupe Virgen Salazar al precisar que anteriormente los acercamientos mensuales permanecían todavía en niveles bajos dentro del instituto.

El instituto también detectó que gran parte de las conductas de violencia comienzan desde edades tempranas, particularmente en relaciones afectivas juveniles y dinámicas normalizadas entre estudiantes, donde bromas, control, presión y conductas invasivas suelen minimizarse antes de evolucionar hacia expresiones más graves de violencia psicológica o digital.

“Desafortunadamente en las edades más jóvenes es donde se empieza a dar, porque hay más libertad para utilizar estos aparatos y porque no había dónde o no sabían a dónde llegar”, explicó la directora al abordar el comportamiento observado entre adolescentes y jóvenes universitarias.

Dentro de las acciones preventivas, el instituto mantiene actividades de reeducación dirigidas también a hombres, además de charlas periódicas sobre violencia, relaciones sanas y límites personales, en un intento por modificar conductas normalizadas que históricamente fueron aceptadas socialmente dentro de distintos sectores de la población.

“Esto es que la sociedad tiene que cambiar, no nada más tenemos que cambiar como instituciones, la sociedad entera nos tiene que ayudar”, expresó Alma Guadalupe Virgen Salazar al insistir en la necesidad de transformar patrones culturales relacionados con el acoso, el control y otras conductas violentas.

La directora señaló que parte de la estrategia preventiva incluye explicar entre estudiantes cómo inicia la violencia dentro del noviazgo, utilizando herramientas como el violentómetro para identificar señales tempranas de control, agresión psicológica y conductas que podrían escalar hacia situaciones de mayor riesgo para las mujeres jóvenes.

“Muchas veces lo vemos como algo chistoso, como algo entre broma y broma, pero ahí empieza la violencia, entonces les decimos hay que poner un alto”, señaló la titular del instituto sobre las recomendaciones emitidas durante visitas realizadas principalmente en universidades de Celaya.

El instituto reconoció además que la violencia dentro de relaciones afectivas continúa ampliamente presente en la sociedad celayense, especialmente entre jóvenes mayores de 18 años, donde detectaron patrones recurrentes de control y agresión emocional que buscan atender mediante prevención, orientación y acompañamiento institucional permanente para las mujeres.

“Muchas, muchas, más de las que creemos”, expresó Alma Guadalupe Virgen Salazar sobre la incidencia de violencia en relaciones de noviazgo, mientras que posteriormente añadió: “un 60 por ciento”, al referirse al porcentaje aproximado detectado por el organismo dentro de este tipo de dinámicas.