Celaya, Gto a martes 25 de marzo del 2025. (Alan Ordaz).- Desaparecerían la Dirección de Movilidad y Transporte Público de Celaya, pues el presidente considera que “no está justificada su existencia”
A través de un comunicado, la ex funcionaria expuso su desacuerdo, acusando un despido “injustificado”, mientras que el presidente municipal, Juan Miguel Ramírez Sánchez, ofreció su versión de los hechos.
Arroyo Salazar, quien entregó su cargo el 24 de marzo, detalló en su comunicado que fue sorprendida por la noticia, recibiéndola sin previo aviso.
“Me dijo que por instrucciones del Presidente, este era mi último día de trabajo”, expresó en el texto, añadiendo que no se le dio tiempo ni la oportunidad de preparar una entrega formal de su puesto.
El presidente municipal, por su parte, indicó que el despido fue parte de una serie de ajustes en su gabinete, buscando fortalecer el equipo de trabajo para enfrentar los retos de su administración.
“Son eficientes, son capaces, tienen experiencia, pero nosotros somos un nuevo equipo”, expresó Ramírez Sánchez al referirse a los cambios en su gabinete.
Uno de los puntos clave en el desacuerdo entre la ex directora y el presidente fue la postura sobre los proyectos de movilidad, especialmente el sistema de tren ligero.
Arroyo Salazar cuestionó la viabilidad del proyecto, argumentando que el derecho de vía debería destinarse a “ampliación de vialidades, ciclovías, andadores y áreas verdes”, en lugar de un tren que costaría miles de millones de pesos.
Ramírez Sánchez, sin embargo, manifestó estar de acuerdo con el tren ligero, subrayando la importancia de evitar el vandalismo y la invasión del derecho de vía.
“Estamos de acuerdo con el tren para evitar que las vías sean vandalizadas”, indicó el presidente, diferenciado de la ex funcionaria en la valoración de este proyecto.
El diagnóstico de la situación del transporte público también fue un punto de fricción.
Arroyo Salazar expuso diversas problemáticas del sistema, entre ellas el mal estado de las unidades y los retrasos en las rutas.
Aseguró que el sistema de prepago electrónico estaba casi obsoleto, señalando que la antigüedad de los validadores y equipos de recarga en OXXOS era un factor limitante.
El presidente municipal, en cambio, aclaró que no estaba dispuesto a “dar dinero a los concesionarios”.
Este comentario resaltó la diferencia entre las posturas de ambos sobre la necesidad de apoyo económico al sector transportista, tema que fue ampliamente discutido por Arroyo Salazar en su comunicado.
Arroyo Salazar también propuso una solución para renovar las unidades fuera de vida útil, estimando una inversión significativa para mejorar el servicio de transporte.
Según su diagnóstico, la falta de inversión por parte de las administraciones anteriores había llevado a un déficit de unidades y operadores, lo que afectaba la calidad del servicio.
El presidente Ramírez Sánchez, en su intervención, no mostró disposición a realizar inversiones de gran escala en el sector transporte, como la construcción de las estaciones de transferencia Norte y Sur, esenciales para la modernización del sistema de transporte.
“No vemos justificada la construcción de esas centrales de transferencia”, comentó el edil, evidenciando su desacuerdo con los proyectos presentados por su ex directora.
El primer edil reiteró su intención de eliminar la Dirección de Movilidad y Transporte, al no ver justificada su existencia, pues argumentó que otras direcciones podrían asumir sus responsabilidades.
“No veo justificada la existencia de la Dirección de Movilidad”, afirmó, mencionando que Tránsito y Policía Vial, así como el Instituto Municipal de Investigación, Planeación y Estadística de Celaya (IMIPE) podían hacerse cargo de las funciones relacionadas con la movilidad.
El presidente municipal subrayó que, al menos durante lo que resta del año, no tiene intención de nombrar ni un encargado de despacho ni un nuevo director para esta dependencia.
“La dirección avanzará en sus proyectos de movilidad, propios de nuestro programa de gobierno”, aseguró Ramírez Sánchez, destacando que, a pesar de la eliminación de la dirección, las acciones en movilidad no se detendrán.
Arroyo Salazar, por su parte, dejó claro en su comunicado que la falta de apoyo y confianza por parte de las autoridades municipales la había llevado a considerar su renuncia incluso antes del despido.
“Mi ética profesional no me permite permanecer en un sitio donde tengo cero apoyo”, manifestó la ex directora, justificando su salida.
En relación con la propuesta de suplantar a la dirección, Ramírez Sánchez señaló que las funciones relacionadas con la movilidad podrían ser asumidas por otras dependencias.
Finalmente, tanto el presidente como la ex funcionaria coincidieron en la importancia de los proyectos de movilidad, aunque con diferentes enfoques.
Arroyo Salazar pidió que su sucesor reciba el apoyo necesario para lograr mejorar el sistema de transporte, mientras que Ramírez Sánchez dejó claro que su prioridad es la modernización del tren ligero y no el apoyo financiero al transporte público.
Este cambio de rumbo en la administración de Celaya refleja un proceso de reconfiguración en la gestión de proyectos clave para la ciudad, con tensiones entre la visión del presidente municipal y las propuestas de su anterior directora de movilidad.




