Celaya, Guanajuato a miércoles 25 de febrero del 2026, (Alan Ordaz) – La implementación y fortalecimiento de botones de pánico en Celaya forma parte de una estrategia de vinculación directa entre empresas, espacios públicos y los sistemas de atención a emergencias, con resultados en respuesta, coordinación operativa y confianza ciudadana, a partir del enlace permanente con el C4 municipal.
El esquema contempla la coordinación constante entre la Policía Municipal y el C4, independientemente de cambios administrativos, con énfasis en la atención oportuna de reportes y la reacción inmediata ante situaciones de riesgo, apoyadas tanto por la tecnología como por la denuncia ciudadana realizada en tiempo.
“Siempre se ha estado trabajando la coordinación con el C-4. Independientemente del director que se encuentre o del encargado que se encuentre, la coordinación con el C-4 y la parte operativa de policía municipales es y ha sido fundamental para la detención de personas que cometen delitos”.
La operación diaria del C4 se mantiene activa bajo un encargado de despacho con experiencia previa en el área, lo que ha permitido continuidad en los procesos y manejo de la información, mientras se evalúa su desempeño y la posibilidad de una designación definitiva en la dirección.
“Está una persona, es también proveniente del ejército, ya estaba trabajando ahí, entonces él ahorita se encuentra ahí como responsable”.
En materia de tiempos de respuesta, el sistema de atención a emergencias se mantiene dentro de los parámetros establecidos, con margen de mejora constante en capacitación y equipamiento, buscando que la ciudadanía perciba una atención más eficiente y cercana ante cualquier eventualidad.
“Son 10 minutos, 10 minutos de respuesta para que la unidad de policía municipal llegue al lugar desde el momento de que el ciudadano realiza la llamada”.
El uso de botones de pánico se ha incrementado en diferentes empresas del municipio, como parte de un trabajo sostenido de los últimos meses, con solicitudes directas y un proceso de instalación que involucra tanto a la autoridad municipal como al Estado.
“Sí, se han estado trabajando con diferentes empresas donde ellos nos solicitan los botones de pánico. Nosotros se los ofrecemos, ellos aceptan estos botones de pánico”.
El proyecto se enmarca en la habilitación de cerca de un centenar de botones y espacios públicos enlazados al C4 de Celaya, con mantenimiento compartido y seguimiento técnico que permite su funcionamiento continuo, especialmente en el centro histórico y zonas comerciales.
“Incluso el Estado también ha, por ahí, mejorado el mantenimiento. Recuerden que también parte del Estado tiene una parte importante en ese tema y ha mejorado el mantenimiento de los botones de pánico”.
La atención a solicitudes de mantenimiento se realiza mediante el enlace directo con el Estado, lo que ha permitido resolver reportes de manera coordinada cuando un botón requiere revisión o presenta alguna falla operativa.
“Tenemos el enlace con ellos cuando la empresa que cuenta con algún botón o el lugar donde cuenta algún botón de estos y requiere o solicita el mantenimiento, pues se enlace con el Estado y nos ha apoyado de una buena forma”.
La efectividad del sistema se refleja en activaciones reales y respuestas inmediatas, generando un entorno de mayor confianza para usuarios y autoridades, al contar con un canal directo de auxilio ante situaciones de emergencia.
“Sí, la reacción que tienen esos botones de pánico da la confianza a la ciudadanía que sí sirve. Y digo, se han activado y se ha acudido”.
Aunque las solicitudes formales han provenido principalmente de empresas, la autoridad mantiene el ofrecimiento abierto a negocios y establecimientos, con el objetivo de ampliar la cobertura y el conocimiento sobre la existencia y utilidad de estos dispositivos.
“Directamente no, pero nosotros siempre hacemos el ofrecimiento”.
El procedimiento para obtener un botón de pánico implica una solicitud formal, el cumplimiento de requisitos y la gestión ante el Estado, con un proceso que no se considera prolongado y que busca facilitar el acceso a esta herramienta de seguridad.
“Hay todo un procedimiento donde ellos solicitan, se hace el trámite ante el Estado y se instala”.
Los plazos estimados para la instalación, una vez integrada la documentación correspondiente, rondan aproximadamente un mes, sin que represente un costo directo claramente establecido para los solicitantes, reforzando su carácter preventivo y de apoyo comunitario.
“No dura mucho. Yo calculo un mes en el tema de la instalación”.
La colocación de los dispositivos se realiza tras un análisis del lugar, priorizando puntos estratégicos como áreas de recepción o espacios definidos por las propias empresas, buscando que el botón resulte funcional y accesible en caso de emergencia.
“Se instalan en lugares donde ellos no los pidan. Las empresas, por lo regular, siempre es en el área de recepción, un área adecuada para ellos”.
Finalmente, la autoridad mantiene el exhorto para que empresas, comercios y ciudadanía se acerquen a la Secretaría de Seguridad o a la Dirección de Policía Municipal, con el objetivo de fortalecer la coordinación, el uso de herramientas tecnológicas y la acción conjunta en materia de seguridad.






