El ‘trenecito de Celaya’ podría jamás volver a las calles por incumplir requisitos de seguridad

Celaya, Guanajuato a jueves 19 de marzo del 2026, (Alan Ordaz) – La posibilidad de que el denominado “trenecito del jardín” no regrese a operar en Celaya se mantiene vigente, ante los criterios de evaluación en materia de protección civil y su clasificación como juego mecánico, lo que implicaría exigencias técnicas y de seguridad más estrictas.

Tras su salida del corralón luego de cubrir las sanciones correspondientes, la unidad continúa sin autorización para operar, al carecer de permisos necesarios, en un contexto donde distintas áreas municipales intervienen en su regulación y eventual evaluación integral.

El análisis no se limita a aspectos administrativos, sino que involucra condiciones técnicas, operativas y de seguridad, considerando el tipo de servicio que ofrece, principalmente enfocado en menores de edad, lo que incrementa el nivel de exigencia normativa aplicable.

“En el funcionamiento, bueno, lo está regulando la dirección de fiscalización por el permiso para la operación en el sitio donde va a estar”, expuso el director de Protección Civil y Bomberos de Celaya, Salomón Ocampo Mendoza.

Desde el ámbito de protección civil, la revisión se enfocaría en determinar si cumple con las condiciones mínimas exigidas a un juego mecánico, lo que abarca tanto el diseño del vehículo como los sistemas de seguridad implementados para los usuarios.

“Por el lado de nosotros, lo que tendríamos que estar checando son las medidas de seguridad que se estén cumpliendo como un juego mecánico en esta parte”, indicó el funcionario municipal.

Entre los elementos observados de manera preliminar, se ha señalado la ausencia de dispositivos adecuados de seguridad, especialmente relevantes al tratarse de un servicio dirigido a niñas y niños, lo que condiciona cualquier posibilidad de autorización futura.

“Desde una de las principales cuestiones que los elementos externaban es precisamente la falta de medidas aparentes de seguridad, más considerando que su público objetivo son los niños”, señaló.

La revisión implicaría un análisis técnico integral, que incluye el estado mecánico del vehículo, sus sistemas eléctricos y las condiciones en las que se transporta a los pasajeros, particularmente en materia de protección física.

“Nosotros tendríamos que hacer la revisión en cuanto a lo que es mecánicamente, lo eléctrico y las medidas de protección para quienes abordan, principalmente siendo para menores”, precisó.

En caso de detectarse irregularidades o condiciones no viables, se generaría una notificación formal a la autoridad correspondiente, lo que impactaría directamente en la posibilidad de regularización y operación del servicio en espacios públicos.

“Habría que hacer el chequeo y en su momento de encontrar lo no viable, bueno, pues también estaríamos dando la recomendación y notificando también a la dirección de fiscalización en los hallazgos que tengamos”.

La clasificación del trenecito como juego mecánico implicaría que deba cumplir con criterios similares a los de atracciones recreativas, donde se garantice que los usuarios no estén expuestos a riesgos durante el recorrido.

“Es correcto. Es decir, que no puedan salirse los menores, que no corran riesgo de caerse, torceduras, fracturas”, puntualizó sobre los estándares que se considerarían en la evaluación.

Dentro de los requisitos mínimos, se contemplan sistemas de sujeción adecuados, ausencia de elementos peligrosos y condiciones que mitiguen impactos, además de la correcta delimitación de los espacios destinados a los usuarios.

“Bueno, que tenga protecciones, que tenga cinturones de seguridad que sean adecuados para los menores, manejar el rango de edades en las que pueden estar abordando”, detalló.

También se analizaría la viabilidad de que los menores viajen acompañados por adultos, considerando el espacio disponible y la distribución del vehículo, así como las condiciones específicas de cada trayecto.

“Si pueden abordar adultos y no, en acompañamiento de los menores por los espacios que se han apreciado que tienen y que no tengan ningún filo, que tengan medidas de protección contra impacto”, agregó.

El funcionamiento mecánico del vehículo representa otro de los puntos críticos dentro del proceso de evaluación, al ser indispensable que opere en condiciones óptimas para evitar fallas durante su uso.

“Y mecánicamente que esté operable el vehículo. Es decir, actualmente lleva las de pérdida. O sea, tendríamos que revisarlo”, añadió el director.

Además, se contemplaría la definición de rangos de edad, condiciones de acceso y lineamientos sobre el acompañamiento de menores, lo que forma parte de los criterios aplicables a este tipo de atracciones.

“Pues sí, también, cómo te manejas con un menor en un vehículo, entonces estaríamos tomando el mismo razonamiento con el trencito”, explicó sobre los parámetros a considerar.

El entorno en el que se desarrollaría la actividad también forma parte del análisis, incluyendo las condiciones del espacio público, la ruta de circulación y los posibles riesgos asociados al contexto urbano.

“Sí, sí. Exactamente. O sea, hay que analizar muchos aspectos para poder determinar si circula”, concluyó, Salomón Ocampo.