Tras seis años de búsqueda, madre halla a su hijo en registros del Semefo Guerrero

Acapulco, Gro. 17 de junio. La presidenta del colectivo Memoria, Verdad y Justicia de Acapulco, Socorro Gil Guzmán, dio a conocer que personal de la Fiscalía General del Estado (FGE), le confirmó la mañana del martes que unos restos humanos encontrados en septiembre de 2022, pertenecen a su hijo, Jhonatan Guadalupe Romero Gil, desaparecido la noche del 5 de diciembre de 2018 cuando iba a jugar futbol con un amigo en el centro de Acapulco.

En conferencia de prensa en el Museo Naval de Acapulco, Gil Guzmán advirtió que no está conforme con el modo en que fue notificada oficialmente, pues más allá de que tiene la certeza de que los restos pertenecen a su hijo, la FGE no realizó la confronta genética con las muestras del padre de Jhonatan, además de que fue citada este martes, pero el pasado viernes por la noche recibió una llamada del fiscal estatal de desaparición de personas, para que acudiera este día para ser notificada, lo que le pareció insensible y falto de todo protocolo.

Acompañada por madres buscadoras de Acapulco y otros estados del país, doña Socorro relató que durante una brigada de búsqueda efectuada en diversas instituciones en octubre pasado, se percató de un expediente de restos encontrados en el Servicio Médico Forense (Semefo), donde ubicó por medio de las fotografías, los restos que podrían ser de Jhonatan, por una característica especial en su cráneo.
Indicó que dichos restos fueron localizados en la colonia Panorámica en octubre de 2022, pero nunca los vio en los registros cada vez que acudía a efectuar una brigada de búsqueda al Semefo.

“Los restos fueron localizados en la colonia Panorámica, en la ubicación que me dieron cuando a Jhonatan se lo llevaron los policías y supimos que lo dejaron esa misma noche”, señaló.

Gil Guzmán explicó que exigirá que las confrontas genéticas sean realizadas por la Fiscalía General de la República, e indicó que el único resto encontrado es el cráneo.

Mencionó que “no confió en la fiscalía del estado porque fue donde desaparecieron las pruebas de la desaparición de mi hijo”, e insistió en que Jhonatan fue desaparecido por policías municipales de Acapulco.

Manifestó que “me siento nerviosa, incompleta, me siento rara”, y añadió: “tenía la esperanza hasta hoy en la mañana de que mi hijo me llamara”.

Doña Socorro señaló que lo ocurrido con su caso es una prueba más de que la FGE no hace su trabajo, y es muy probable que “los hijos que estamos buscando estén en Semefo”.

Abundó que “no es ni siquiera la mitad del cuerpo se mi hijo, no lo voy a recibir, mi hijo salió de su casa completo, si la fiscalía no hizo las investigaciones, no le hizo nada a los policías que se lo llevaron”, y enfatizó que hasta que esté completo el cuerpo de su hijo va a seguir exigiendo su búsqueda.

Gil Guzmán manifestó que “la justicia tiene que nacer de nuestras exigencias, porque nos la han arrebatado como a nuestros hijos. Me siento contenta y a la vez triste, porque ya no lo voy a encontrar, pero sé que podré enterrar sus restos”, y recordó entre lágrimas: “nos quedamos sin dinero, nos quedamos  sin comer, pagué extorsiones, pagué rescate, pero nada me venció”.