Edomex, 26 de Febrero de 2026.- Ingrid no sabe desde el martes de esta semana del paradero de sus hijos, un varón y una niña de 14 y 12 años, respectivamente, que su esposo Sergio Alejandro se llevó sin su autorización; con ello su cónyuge habría cumplido la amenaza de quitarle a sus vástagos, lo que se sumó una serie de actos de violencia de género que ella vivió durante 12 de sus 15 años de matrimonio.
“Desde ayer te los llevaste y hasta ahorita no los traes de vuelta”, dijo Ingrid a su marido este miércoles en un mensaje de texto, sin tener respuesta, ni de regreso a sus dos hijos, ausentes a partir del martes pasado, cuando Sergio Alejandro se los llevó y avisó en la escuela que los menores no irían a clases.
No tener a sus hijos en su domicilio conyugal de la calle París, fraccionamiento Jardines de Bellavista, municipio de Tlalnepantla, es una más de una serie de conductas agresivas.
En entrevista, Ingrid expuso su caso y planteó que durante 12 años “normalizó” los insultos, calificativos que la subestimaban como persona; vivió limitaciones económicas; violencia en el interior de una camioneta, en la cual su esposo le jaló el pelo y la golpeó en el rostro con el codo derecho. Aseguró que teme sufrir algún daño físico mayor, pues su marido posee un arma de fuego, y reiteradamente la amenazaba “te voy a quitar a los niños”.
Este año la madre de familia descubrió que, aparte del sistema de vigilancia externo de su domicilio, dentro de su casa estaban instaladas al menos 17 cámaras de video, algunas de ellas habilitadas en boquetes y rincones imperceptibles de un vistazo, pero desde las cuales era vigilada por su cónyuge dentro de su residencia. El lunes anterior encontró dos equipos más en las recámaras.
Ingrid supo entonces por qué su esposo sabía y conocía de las actividades que ella realizaba durante el día, y probablemente de sus acciones para emprender recursos legales por violencia de género.
Narró que antes de conocer a su esposo tuvo un hijo que ahora tiene 20 años, es estudiante universitario y debido a un problema de salud, requiere del pago de tratamientos y medicamentos, gastos que su marido no asume.





