Nuevo Laredo, Tamps a 1 de Agosto de 2025. En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, familias de personas desaparecidas en 2018 presuntamente a manos de elementos de la Secretaría de Marina se congregaron en el Memorial a las Víctimas de Nuevo Laredo para exigir justicia y mantener viva la memoria de sus seres queridos.
La jornada, encabezada por el Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, reunió a familiares, activistas y ciudadanos que acompañaron la instalación de fotografías y mosaicos con los rostros de al menos 23 personas víctimas de desaparición forzada durante operativos militares realizados entre enero y mayo de 2018.
“El objetivo es claro: que la sociedad no olvide. Traemos los rostros de quienes desaparecieron, algunos fueron hallados sin vida, otros seguimos buscándolos. Queremos justicia, verdad y que los responsables enfrenten consecuencias”, expresó Raymundo Ramos Vázquez, presidente del Comité.
El memorial no sólo recuerda a las víctimas de 2018. También incluye casos previos, como el de Martín Rico García, desaparecido en junio de 2011, también presuntamente por personal naval. La iniciativa fue impulsada por las propias familias como un acto de memoria y dignidad frente a la impunidad.
Según datos del Comité, se tiene registro de al menos 23 desapariciones atribuidas a la Marina en ese periodo, aunque se presume que la cifra real podría ser mayor, debido al temor de algunas familias a presentar denuncias o a su desplazamiento forzado fuera de la ciudad.
Durante el acto, madres y familiares alzaron la voz para reclamar el abandono institucional y exigir respuesta de las autoridades. Erika Arredondo, madre de Julio César Viramontes, desaparecido en 2018, lanzó un llamado directo al gobierno federal:





