Cuernavaca, Mor a 28 de Junio de 2026. Familiares de cuatro personas desaparecidas —una mujer y tres hombres—, cuyos casos fueron registrados en distintos años en Morelos, demandaron al gobierno del estado encabezado por la gobernadora, Margarita González, así como a la Comisión de Búsqueda y a la Fiscalía General del Estado (FGE), realizar búsquedas reales y efectivas para dar con su paradero lo antes posible.
Las madres, hermanas y denunciantes aseguraron que, si existiera una verdadera búsqueda por parte del gobierno estatal, se frenaría la crisis de desapariciones que afecta a Morelos y al país. Señalaron que, de 2019 a la fecha, se han acumulado alrededor de 2 mil 200 personas desaparecidas en la entidad.
Por los años transcurridos, las condiciones en que ocurrieron los hechos y, posiblemente, porque continúan registrándose nuevas desapariciones, las familias denunciaron que actualmente sus seres queridos ya ni siquiera son buscados por la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Morelos ni por la Fiscalía de Investigación de Delitos de Alto Impacto (FIDAI), dependiente de la FGE.
La mañana de este sábado 27 de junio, familiares de Maximiliano Sánchez Galicia, de 24 años, se concentraron en las instalaciones de la FGE, ubicadas sobre la avenida Emiliano Zapata, en Cuernavaca, al cumplirse tres años de su desaparición.
“El día de hoy estamos aquí, de pie, buscándote y exigiendo a las autoridades que hagan su trabajo, que apliquen medidas estratégicas para realizar una investigación real que permita tu localización.
“El 27 de junio de 2023, Max salió de casa confiando en la vida y en sus amistades; sin embargo, fue víctima de la inseguridad y la violencia que se vive en este país. Unos supuestos amigos decidieron traicionarlo y desaparecerlo ante los ojos de todos.
Lo citaron en un lugar donde lo privaron de su libertad y lo dejaron incomunicado. Desde el primer momento, las autoridades han sido omisas, no han hecho uso de la información que se les ha proporcionado y eso ha provocado que la investigación se estanque, mientras el paradero de nuestro querido Max sigue siendo desconocido”, denunciaron.
Después de la manifestación, la madre de Max fue recibida por personal de la FGE, cuyos integrantes le prometieron informarle sobre los avances en la investigación para localizar a su hijo.
Otros tres casos registrados en Morelos
Maximiliano Trujillo Martínez, de 28 años, fue privado de la libertad el 25 de septiembre de 2021 en el municipio de Puente de Ixtla, de donde es originario.
Cinthia Martínez Cabrera, integrante del colectivo Buscadoras del Sur de Morelos y madre del joven, narró que al día siguiente de la desaparición recibieron llamadas telefónicas en las que les exigieron 100 mil pesos a cambio de su liberación. Lograron reunir casi la mitad del dinero y la entregaron; sin embargo, Maximiliano nunca regresó a casa.
Cuando ocurrió el secuestro, el municipio de Puente de Ixtla atravesaba una grave crisis de seguridad. Casi todos los días se registraban balaceras y había aumentado el cobro de piso por parte de grupos del crimen organizado.
“Al parecer sí fueron personas criminales. En ese tiempo, cuando secuestraron a mi hijo, estaba horrible en Puente de Ixtla: había balaceras y muertos a cualquier hora del día”, relató.
Con la voz entrecortada, la madre consideró que probablemente su hijo ya no esté con vida; sin embargo, exigió a los gobiernos estatal y federal continuar con su búsqueda y localizar, aunque sea, sus restos.
“Yo creo que ya no está vivo. En Puente de Ixtla mataban y desaparecían a mucha gente; no hay rastro de muchas de las personas que desaparecieron. Presiento que mi hijo ya no está vivo”, dijo.
Aún así, expresó que desea encontrar su cuerpo para darle cristiana sepultura, lo que le permitirá a ella y a su familia tener un poco de paz, “porque el dolor siempre lo vamos a llevar”.
Parece que se los tragó la tierra
Mario Alberto Castañeda Flores desapareció el 23 de noviembre de 2020, cuando salió de su casa, en el municipio de Xochitepec, con rumbo a Yautepec para visitar a sus hijos. Nunca regresó.
El traslado lo realizó en transporte público; sin embargo, aunque la familia denunció su desaparición ante la FGE, su hermana afirmó que nunca hubo una búsqueda real de este hombre de 41 años.
En esta familia no es el único caso. La pareja de Mario Alberto y madre de sus hijos, Yuridia Ramírez García, de 31 años, desapareció el 9 de abril de 2017 en Yautepec.
La hermana denunció que ni la Comisión de Búsqueda ni la FGE realizan acciones para localizarlos. Consideró que algunos funcionarios suelen criminalizar a las víctimas al decir: “quién sabe en qué andaba metido”, mientras las familias son revictimizadas.
“Creo que no quieren hacer su trabajo. Si realmente buscaran y encontraran a las personas desaparecidas, no habría tantos casos”, expresó.
Tanto la hermana como la madre de Mario Alberto mantienen la esperanza de encontrarlo con vida. También desean que el caso de Yuridia no quede, como dicen, “si la tierra se los hubiera tragado”, porque nadie sabe qué ocurrió y nunca recibieron llamadas.
“Yo, como hermana, no pierdo la esperanza de encontrarlo. Ya van a ser seis años viviendo con la incertidumbre de no saber qué pasó. Duele hablar de ello y ver que no hacen nada. Si nosotros no buscamos, nadie lo hace”.
Ante la persistencia de las desapariciones en la entidad, los familiares pidieron sensibilidad a la gobernadora, Margarita González, para fortalecer las acciones de búsqueda y localizar al mayor número posible de las más de 2 mil 200 personas desaparecidas registradas en Morelos desde 2019.
Los familiares de estos tres casos fueron entrevistados el miércoles 24 de junio, cuando integrantes del colectivo Buscadoras del Sur de Morelos realizaron una manifestación en el Zócalo de Cuernavaca, donde colocaron fotografías de personas desaparecidas sobre el balón monumental instalado como parte de la promoción de la Copa Mundial de Futbol 2026.




