Querétaro, 11 de Abril de 2026.- La tarde de este jueves la Fiscalía General de la República (FGR) a través de la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR) en el estado de Querétaro, dio a conocer en un comunicado que fue asegurada una mina presuntamente clandestina en la comunidad de La Plazuela, municipio de Peñamiller, a 127 kilómetros de la capital del estado.
De acuerdo a la FGR, esta acción se realizó en atención a una denuncia anónima recibida por elementos de la Policía Federal Ministerial (PFM), en la que se reportó “la presencia de un grupo de personas armadas en la comunidad de La Plazuela, municipio de Peñamiller, quienes presuntamente realizaban la extracción ilegal de mercurio en una mina, además de intimidar a los habitantes de la zona”. La carpeta de investigación fue iniciada por los delitos de sustracción ilícita de minerales o sustancias.
La acción se llevó a cabo después de que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), confirmó a la FGR que la mina “no cuenta con autorización vigente para la explotación de recursos minerales”.
La minería, único sostén económico en el semidesierto
El semidesierto queretano abarca los municipios de San Joaquín, Cadereyta de Montes, Pinal de Amoles y Peñamiller, en el que no existe la agricultura destaca por su trabajo en la minería desde la época virreinal. En la actualidad existen 34 minas registradas por la Semarnat que en su mayoría obtuvieron la licencia para extraer diferentes minerales como ópalos y mercurio.
Sin embargo hasta 2020 solo tres mantenían su estatus de vigencia para trabajar en el lote minero Camargo, comunidad de Camargo, Municipio de Peñamiller, mina La Fe (Fracción B), La Plazuela Peñamiller; mina San José, Santo Niño y San Judas 2, ubicadas en los Municipios de Pinal de Amoles y Peñamiller extrayendo mercurio.
Anteriormente, la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) realizó en 1996, estudios sobre la presencia de mercurio en el agua y alimentos de comunidades en Peñamiller, sin que hubiera seguimiento y atención por parte de las autoridades de aquel entonces. La investigación “Presencia de mercurio en alimentos de origen animal, vegetal y en agua de algunas comunidades de Cadereyta, Peñamiller y San Joaquín” fue reconocida con el segundo lugar del premio Alejandrina a la investigación. De acuerdo a los documentos consultados, también hubo la inquietud de mineras canadienses de invertir en la explotación de mercurio.
La comunidad de La Plazuela, en Peñamiller, Querétaro, destaca principalmente por la explotación de mercurio con la mina La Fe y otras minas locales enfocadas en este mineral. La zona presenta actividad minera histórica y clave en el municipio, que incluye otras zonas como El Soyatal y Río Blanco.
Presencia de civiles armados
En julio de 2025 la Agencia de Investigación Ambiental (EIA) de EUA publicó una investigación titulada “Los traficantes no dejan piedra sin levantar”, en la que afirman que miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación habría extraído cerca de 200 toneladas de mercurio entre los años 2019 al 2025, exportándolo a Perú, Bolivia y Colombia. Según este informe consultado por La Jornada “la “fiebre del mercurio” afecta a la región desde principios de ese año, impulsada por los precios récord —330 dólares estadunidenses por kilogramo de mercurio— ofrecidos por los traficantes, como consecuencia del alza vertiginosa en los precios del oro”.
En la publicación la EIA recomendó que las autoridades mexicanas actuaran de “forma inmediata para retomar el control de los territorios mineros de mercurio en Querétaro e investiguen la red de tráfico expuesta en este informe; el cierre acelerado de las minas de mercurio en México, con una eliminación efectiva de la producción antes de que finalice 2025, acompañada de una transición socioeconómica justa y efectiva para las comunidades mineras”.
En aquel entonces las autoridades queretanas destacaron que no tenían ni denuncias ni conocimiento de personas armadas explotando las minas y extrayendo ilícitamente el mercurio en la zona.
En dicho informe también mencionan a la ex funcionaria Alejandra Pulido Briseño, quien se desempeñó en la secretaría de Administración de la presidencia municipal capitalina del trienio anterior y a su pareja, Juan José Zamorano, acusado, en el informe, de ser el operador de la exportación ilícita del mercurio. Un año después de la publicación se llevó a cabo la intervención, elementos de la Policía Federal Ministerial (PFM).
En la comunicación a la prensa afirman que se localizaron diversos indicios relacionados con la extracción ilícita de minerales, entre ellos herramientas industriales tipo malacate, material con características de explosivo, costales con material pétreo y un recipiente con sustancia líquida con características propias del mercurio; pero no reportan ninguna persona detenida.





