Celaya, Guanajuato a martes 11 de agosto del 2026, (Alan Ordaz) – Alrededor de 35 padres de familia, abuelos, menores, ahora e alumnos, y personas afectadas por el cierre del Centro Escolar Luz María bloquearon este martes la calle 5 de Mayo, entre Guadalupe y Rivapalacio, a la altura de Beethoven, donde operó durante más de 65 años.
La protesta ocurrió luego del anuncio realizado el 6 de agosto, mediante el cual la institución comunicó el cierre definitivo de sus actividades, atribuyéndolo a circunstancias legales, infraestructura, regularización, cuestiones contables y disminución de matrícula.
El comunicado estableció que la escuela permanecería cerrada y que cualquier trámite sería atendido exclusivamente mediante el Despacho Jurídico Ortiz Rico y Asociados, donde se indicó que podrían recogerse constancias de estudios y documentación oficial.
Para los padres, el cierre representó una ruptura repentina de planes escolares y económicos, debido a que algunos ya habían cubierto inscripciones, colegiaturas, uniformes, útiles y libros para el siguiente ciclo académico.
Alberto, padre de familia, señaló que la noticia ocurrió cuando las familias ya habían realizado preparativos para el regreso a clases, incluyendo adquisiciones relacionadas con la educación de sus hijos.
“Entonces de repente nos llega la noticia y nos dicen que ya no va a haber escuela, entonces te quedas con todos esos gastos”, señaló Alberto, padre de familia del Centro Escolar Luz María.
La situación también obligó a buscar alternativas educativas en un periodo reducido, mientras las familias enfrentan nuevamente gastos relacionados con inscripción, colegiaturas, uniformes, libros y otros requerimientos para comenzar el ciclo.
Alberto explicó que el impacto económico se suma a la preocupación generada entre los menores, particularmente por abandonar una comunidad escolar conocida y comenzar estudios en instituciones desconocidas.
“Mi niña se me puso pues ahora así que malporque ella ya estaba emocionada por regresar a su escuela junto con sus amigos y empezar su ciclo”, relató Alberto, padre de familia.
La incertidumbre también alcanzó los trámites administrativos, pues los padres acudieron al despacho jurídico señalado por la institución para solicitar documentación necesaria para continuar los estudios de sus hijos.
“Solamente todo por medio mensaje y nada más. Fuimos al despacho jurídico para ver que era lo que nos estaban, ahora sí que era lo que nos estaban, nos iban a entregar documentos y nada más”, indicó Alberto.
Entre las principales preocupaciones se encuentra la devolución de documentos originales que contienen información de identificación de los alumnos, además de la falta de certeza sobre los reembolsos de cantidades previamente entregadas.
Alberto relató que, al solicitar información sobre la devolución de recursos, recibió como respuesta que el despacho únicamente atendería la entrega documental y que los pagos correspondían directamente al Centro Escolar Luz María.
“¿A quién le pagaste? Si tú le pagaste a Luz María, Luz María te tiene que regresar a ti”, fue la respuesta que, según Alberto, recibió al preguntar por el dinero.
El cierre también generó dificultades para quienes todavía no encuentran una institución donde puedan inscribir a sus hijos, particularmente ante la necesidad de cubrir nuevamente cuotas, uniformes y otros gastos escolares.
Jorge, padre de familia, señaló que el 3 de agosto recibió mediante WhatsApp una solicitud para realizar el pago de inscripción, apenas tres días antes del comunicado que anunció el cierre definitivo.
“En este mensaje, la directora pues solicitaba realizar el pago de inscripciones que iban desde los $5,000 a los $4,000 pesos”, expuso Jorge, padre de familia del Centro Escolar Luz María.
De acuerdo con su relato, otros conceptos representaban desembolsos adicionales, con apartados de útiles escolares, libros y otros requerimientos que incrementaban el monto necesario para iniciar el ciclo académico.
“En total por inscribir cada alumno rondaba entre los 10 mil a los 15 mil pesos por año”, señaló Jorge, padre de familia, al referirse a los costos relacionados con la inscripción de cada estudiante.
A esas cantidades se suman casos de familias que reportaron haber realizado pagos mayores o menores, con montos que van desde aproximadamente 800 pesos hasta los 50 mil pesos, dependiendo de los conceptos cubiertos y el número de alumnos inscritos.
La incertidumbre sobre los reembolsos permanece debido a que, según Jorge, la referencia recibida en el despacho jurídico fue únicamente verbal y no estuvo acompañada por una garantía o compromiso firmado.
“Realmente tienen la incertidumbre muchos de los padres porque no tienen una garantía de pago de devolución, únicamente la garantía que nos dan es verbal, que dicen que dentro de un mes nos devuelven nuestro dinero”, manifestó Jorge.
El padre de familia también señaló que algunos pagos fueron solicitados poco antes del cierre, circunstancia que incrementó las dudas entre quienes habían confiado recursos a la institución para garantizar la educación de sus hijos.
“Y también nos hicieron comentarios como que ellos no son los apoderados legales, que nada más se les contrató para ese momento para entregarnos únicamente documentación”, indicó Jorge sobre la atención recibida en el despacho.
Las familias también reportaron dificultades para encontrar alternativas educativas, debido a que el cierre ocurrió cuando diversos procesos de inscripción ya estaban avanzados y los recursos destinados a Luz María permanecen sin certeza de devolución.
“Yo les soy muy sincero, yo todavía no he encontrado dónde inscribir a mis hijos dado esta situación, porque fue muy repentina”, expresó Jorge, padre de familia.
Los costos para incorporarse a otras instituciones también representan una presión económica, pues algunas familias encontraron opciones con descuentos, aunque las cuotas señaladas oscilan entre ocho mil y 15 mil pesos por alumno.
“Hay escuelas que se han consolidado con Luz María y nos hacen algunos descuentos, pero sin embargo las cuotas van por alumno desde los 8 mil pesos hasta los 15 mil pesos”, explicó Jorge.
La inconformidad también alcanza la manera en que se comunicó el cierre y la falta de información adicional sobre las causas, mientras las familias buscan recuperar recursos y obtener documentación completa.
Irma Pulido Delgado, madre de familia, cuestionó directamente a quienes estuvieron al frente de la institución y recordó la trayectoria del plantel, así como la participación de generaciones anteriores en su construcción.
“Son 65 años. Te hubiéramos hecho un homenaje, porque es una gran escuela. Pero tomaste la peor decisión. De verdad, piénsalo y arregla esta situación”, expresó Irma Pulido Delgado, en un mensaje dirigido a la directora de la escuela.
Las familias anunciaron que buscarán llevar el caso ante distintas instancias y solicitar acompañamiento de autoridades educativas para atender tanto la continuidad escolar como las cantidades económicas pendientes.
“Nos vamos a ir a todas las instancias. A todas las instancias”, afirmó Irma Pulido Delgado, madre de familia, al señalar las acciones que los afectados pretenden emprender.
Mientras continúa la búsqueda de espacios para que los estudiantes puedan continuar sus estudios, los padres mantienen incertidumbre sobre sus pagos, además de la firme exigencia de respuestas sobre documentación, recursos entregados y mecanismos para atender los pendientes derivados del cierre.





