Celaya, Guanajuato a martes 30 de diciembre del 2025, (Alan Ordaz) – La saturación de albergues en Celaya y la región mantiene al límite la atención a menores en situación de riesgo, con casos que evidencian peligro inminente para su vida, como el de una madre con esquizofrenia que entregó a sus hijos por temor a dañarlos.
A esto se suman denuncias de violencia, presuntos abusos y solicitudes constantes de resguardo, mientras el DIF busca mantener la operatividad mediante convenios y gestiones para enfrentar costos crecientes y falta de infraestructura local, con más de 70 menores en resguardo dentro y fuera del estado.
La problemática se agrava por la inexistencia de espacios suficientes para recibir a menores y adultos mayores, lo que obliga a distribuirlos entre varias entidades.
“no hay albergues registrados, están saturados.”
En situaciones extremas, incluso el resguardo inmediato resulta urgente debido al riesgo físico para los menores, como cuando una madre pidió entregar a sus hijos para evitar lastimarlos.
“ella misma nos rogó, dice, les dejo a los niños porque no sé qué día los voy a matar, entonces vengo a suplicarles y nos dejó tres niños.”
La dispersión de casos en diferentes estados expone las dificultades operativas del sistema para mantenerse al corriente en la atención y seguimiento permanente.
“tenemos niños en San Luis Potosí, en Guadalajara, en Querétaro, en Aguascalientes, en León, en Zelaya y ya no hay, están saturados.”
La cifra de menores y adultos mayores atendidos refleja la magnitud de la necesidad social y la presión presupuestal para el organismo.
“son más de 70 niños”
El resguardo en albergues externos implica altos costos mensuales por persona, lo que incrementa la urgencia de contar con espacios propios para disminuir gastos.
“pero sí son nueve mil pesos al mes.”
La manutención global de menores y adultos mayores alojados en distintas entidades exige recursos significativos para mantener su atención básica.
“Más o menos cinco millones inferior al año”
La atención no sólo se centra en menores en abandono o violencia doméstica, sino también en situaciones donde se presumen delitos graves y abandono reiterado.
“hay mamás que dan en prostitución a sus hijas, hay mamás que van y las dejan, hay mamás que las sacan de su casa y no las quieren”
Ante el aumento de solicitudes de resguardo, el organismo impulsa gestiones y convenios para habilitar infraestructura que permita alojar a la población atendida dentro del municipio.
“alcanzamos a presentar el proyecto”
Las expectativas para concretar un albergue municipal persisten, pese a contratiempos con financiamientos internacionales y retrasos administrativos.
“pero como ya no nos va a ser el Banco Interamericano, pues el proyecto se quedó en ceros”
El sistema también depende de recursos municipales para mantener su operación, mientras trabaja para conseguir nuevos apoyos que atiendan la saturación actual.
“pero por lo menos les damos 50 millones de pesos al DIF”
El crecimiento de la demanda, las restricciones presupuestales y la urgencia de espacios locales mantienen la presión sobre el organismo asistencial, que se encarga de sostener la protección de quienes no pueden permanecer en sus hogares ni regresar con sus familias, aun cuando las circunstancias económicas complican su labor.
Las gestiones para habilitar un albergue municipal buscan aliviar la saturación regional y mantener bajo cuidado a quienes requieren protección inmediata, reflejando la necesidad de infraestructura propia para resguardar a menores cuyo bienestar y seguridad dependen del seguimiento permanente del sistema, con la expectativa de que los esfuerzos permitan reducir riesgos y asegurar condiciones dignas para su atención.






