¿Llegaron los Therians a Celaya? Esto dijo el Instituto de la Juventud

Celaya, Guanajuato a lunes 02 de marzo del 2026, (Alan Ordaz) – La posible presencia de expresiones juveniles vinculadas a los llamados Therians en Celaya fue abordada desde una perspectiva institucional, enfocada en el conocimiento disponible, los alcances del acompañamiento público, la atención a la diversidad, la vinculación interinstitucional y el respeto a prácticas que no representen daño social.

Desde el Instituto Municipal de la Juventud de Celaya, no se cuenta con registros formales sobre la existencia de agrupaciones de este tipo en el municipio, ni reportes de acercamientos previos por parte de colectivos, asociaciones u organizaciones relacionadas con esta expresión cultural o identitaria.

Al respecto, José Rentería Wallyto, director del instituto, precisó que “no tenemos el conocimiento si hay un grupo, no se han acercado ni colectivos ni nada al Instituto de la Juventud”, estableciendo el punto de partida institucional en torno a este tema emergente.

La postura institucional contempla escenarios de atención en caso de que exista una solicitud formal. En ese sentido, se señaló que “si así sucediera, que sepan que justamente nosotros contamos con un área que se llama Unidad de Atención a la Cultura Urbana”.

Dentro del marco operativo del instituto, la cultura urbana es entendida como un espacio amplio que permite atender manifestaciones emergentes, artísticas o sociales, siempre que estas se desarrollen bajo criterios de legalidad, orden público y respeto a terceros.

En ese contexto, se definió que “la cultura urbana es toda aquella arte, deporte o situación emergente que ocurre, que podría ser este caso”, abriendo la posibilidad de encuadrar este tipo de expresiones dentro de las atribuciones de atención institucional.

El acompañamiento planteado no se limita a una sola área, ya que se contempla la canalización adecuada cuando el tema rebasa las competencias directas del instituto. Bajo esa lógica, se puntualizó que “ahí van a contar con un acompañamiento para nosotros canalizar al área adecuada si no es de nuestra competencia”.

El enfoque institucional también considera el componente de diversidad como eje transversal. En ese marco, se indicó que “esto también se trata de un tema de diversidad y quien se encarga de la diversidad en este municipio es el área de Derechos Humanos”.

Desde esta visión, la atención no es opcional, sino parte de una responsabilidad pública. En ese sentido, se estableció que “si este grupo requiere esa atención, nosotros como Instituto de la Juventud tenemos la obligación de dárselas, de vincularlos y de apoyarlos en lo que así decida”.

El criterio central para cualquier intervención institucional está determinado por el impacto social de las actividades. Bajo ese parámetro, se señaló que “mientras no sea una actividad que dañe a un tercero de manera directa o indirecta, nosotros tenemos que dar la atención necesaria”.

La experiencia registrada en otros municipios del estado también fue considerada dentro del análisis general, particularmente en relación con episodios de rechazo o agresión hacia estas expresiones juveniles en espacios públicos.

Sobre ese antecedente, se mencionó que “aunque haya habido bajos volúmenes en otras partes, incluso en Guanajuato, en León, si han sido algunas agresiones”, lo que plantea la necesidad de esquemas preventivos y de acompañamiento institucional.

En caso de que existan intentos de organización de encuentros públicos similares a los realizados en otras regiones del país, la postura institucional contempla la coordinación para garantizar condiciones adecuadas de seguridad y legalidad.

En ese escenario, se estableció que “contarán con nuestro apoyo para que estén seguros, para que sea algo legal”, alineando estas acciones con prácticas ya implementadas en otras expresiones de cultura urbana atendidas por el instituto.

El marco de referencia incluye ejemplos previos de ordenamiento y acompañamiento, como sucede con intervenciones artísticas en el espacio público, bajo reglas previamente establecidas y con coordinación interinstitucional.

En ese sentido, se precisó que estas acciones se realizan “como lo estamos haciendo con el graffiti y el mural”, enfatizando la aplicación de criterios similares de organización, autorización y respeto al entorno social.

El respeto irrestricto a los derechos fundamentales es señalado como un eje rector de cualquier acompañamiento institucional, particularmente cuando se trata de expresiones juveniles emergentes en el espacio público.

Finalmente, se subrayó que el objetivo es “que justamente se respeten las líneas que se tienen que respetar, los Derechos Humanos de todos y de todas”, consolidando una postura institucional orientada a la inclusión, la legalidad y la convivencia social en Celaya.