Celaya, Guanajuato a miércoles 06 de Mayo del 2026, (Alan Ordaz) – El incremento de temperaturas, las olas de calor y la presencia de canales de baja presión con fuertes vientos han intensificado la percepción de malos olores en diversas zonas de Celaya, particularmente en áreas urbanas cercanas a plantas procesadoras de alimentos, lo que ha derivado en reportes ciudadanos recientes.
En este contexto, la Dirección de Medio Ambiente ha identificado un aumento en los reportes, aunque sin alcanzar niveles elevados, en medio de condiciones climáticas que favorecen la dispersión de olores hacia zonas habitacionales, principalmente en el norponiente del municipio.
La directora de Medio Ambiente de Celaya, Libia Patiño Ojeda, reconoció que “sí hemos tenido incremento en los reportes, aunque no ha sido muy grande, pero sí se ha presentado incremento de reportes”, en relación con las condiciones recientes.
El fenómeno se ha vinculado con la combinación de factores atmosféricos y la ubicación de industrias que, con el crecimiento urbano, han quedado integradas a la mancha urbana, generando molestias en colonias donde previamente no se registraban estas condiciones.
Ante este panorama, se trabaja en la implementación de un sondeo que permita delimitar con mayor precisión las zonas afectadas y comprender la naturaleza de los olores, a fin de generar información técnica que sustente futuras acciones.
Sobre este ejercicio, la funcionaria detalló que “estamos trabajando, yo creo que ya para la otra rueda de prensa lo anunciaremos, con la elaboración de una encuesta para ir determinando los polígonos”, con enfoque en las áreas de mayor incidencia.
El levantamiento buscará identificar no solo la ubicación geográfica de los reportes, sino también las características de los olores, con base en la percepción ciudadana y su recurrencia en horarios y temporadas específicas.
En ese sentido, explicó que la encuesta “va en el sentido de ubicar las zonas, más específicamente de malos olores y también a qué huele, digamos, la percepción de qué tipo de olores”, como parte del diagnóstico.
El proyecto será desarrollado por personal de la dependencia municipal en coordinación con áreas de inspección ambiental y con apoyo académico, integrando participación de estudiantes en servicio social para fortalecer el proceso de recopilación de datos.
Al respecto, indicó que “la vamos a hacer, hay medio ambiente, nosotros, con el área de inspección y con un área que tenemos trabajando con el Tecnológico de Celaya, que es un área de servicio social”.
El sondeo se concentrará en zonas específicas donde se han acumulado más reportes, destacando el norponiente del municipio, considerado el punto con mayor intensidad en la percepción de olores en los últimos días.
En cuanto al calendario, precisó que “tenemos programado iniciar… en tres semanas aproximadamente, en junio, digámoslo así”, con un periodo de levantamiento que se extenderá durante dos meses.
Asimismo, señaló que “el periodo que tenemos es junio y julio para la recopilación de encuestas y tendríamos ya resultados en agosto”, lo que permitirá contar con un diagnóstico más estructurado a corto plazo.
El diseño metodológico contempla dos modalidades de participación ciudadana, una digital mediante plataformas electrónicas y otra presencial, a través de recorridos en colonias previamente identificadas con mayor número de reportes.
Sobre este esquema, puntualizó que “queremos aplicar… una sola encuesta… que sea de dos tipos, una que puedas rellenar por medio de internet… y también… por medio de nuestros inspectores ambientales… hacerla también persona a persona”.
Actualmente, la medición de esta problemática se basa únicamente en denuncias ciudadanas, por lo que el sondeo representa el primer esfuerzo sistemático para generar evidencia más precisa y construir un antecedente técnico en materia de olores.
En ese sentido, indicó que “actualmente sí, únicamente”, en referencia a que las denuncias son el único mecanismo vigente de medición, lo que limita el alcance de las acciones regulatorias.
Con los resultados obtenidos, se prevé fortalecer la coordinación con instancias estatales y avanzar hacia la construcción de propuestas normativas que atiendan este tipo de contaminación, actualmente sin regulación específica en el país.
Finalmente, planteó que “la idea es tratar de llegar a, por lo menos la propuesta… ya tropicalizada a esta región y pues a nuestra ciudad”, en relación con la posibilidad de establecer criterios locales ante la ausencia de una norma mexicana sobre olores.





