Celaya, Gto a lunes 26 de mayo del 2025. (Alan Ordaz).- La detención de once elementos de la Guardia Nacional en Apaseo el Alto por presunta extracción ilegal de combustible generó reacciones en Celaya, donde el presidente municipal Juan Miguel Ramírez Sánchez afirmó que los elementos no pertenecen a corporaciones de Guanajuato, y detalló las medidas de supervisión y control implementadas en el municipio para evitar que ocurra un hecho similar.
Ramírez Sánchez confirmó que los detenidos “eran de otro estado”, y destacó la logística con la que operaban:
“la capacidad que tuvieron para venirse de otro estado, para saber dónde estaban las mangueras, las cosas. Creemos que ahí hay un problema”.
Subrayó también que el caso ya está en manos de autoridades federales.
El edil señaló que se mantiene una estrecha coordinación entre las distintas fuerzas de seguridad para garantizar el actuar legal de todos los elementos desplegados en el municipio:
“nosotros tenemos, en la reunión diaria que tenemos de seguridad, viene primero el general, que es el responsable de aquí, y luego él trae permanentemente a gente distinta”.
Ramírez hizo énfasis en los filtros de control establecidos en Celaya para prevenir actos de corrupción entre los elementos de seguridad asignados al municipio:
“regularmente a coroneles… pero es lo que les digo, se hacen esas reuniones para saber lo que está pasando y cada quien se lleva su tarea, pero sí hay un control”.
Sobre la presencia de la Guardia Nacional, aclaró que Celaya cuenta con 500 elementos adscritos:
“nosotros tenemos 500 guardias adscritos, no era de los 500 adscritos a nosotros”.
Aseguró que estos efectivos cuentan con seguimiento y vigilancia en su actuar cotidiano, además de recibir el mismo trato y prestaciones que los policías locales.
En cuanto a la atención psicológica para los cuerpos de seguridad, mencionó que el municipio cuenta con un grupo especializado:
“tenemos un grupo de psicólogos que están pendientes de todo, están pendientes de la gente que detenemos y están también pendientes de nuestros… son como nuestros policías”.
Destacó además, como se procura que los Guardias adscritos a Celaya cuenten con todas las prestaciones necesarias y tengan sus necesidades cubiertas:
“Sí, sí pueden confiar, porque nosotros ya tenemos varios meses aquí y ni una irregularidad se ha dado. Se ha estado pendiente. Aparte, como les decía, nosotros, nosotros civiles y ellos, vemos todos los días qué pasa con la Guardia, qué pasa con nuestra policía, qué pasa con las actividades que tenemos que hacer. Estamos pendientes, pero también estamos pendientes de que tengan agua, de que tengan alimentos, de que no les falte nada.”
Al ser cuestionado sobre si el caso en Apaseo podría manchar el trabajo de la Guardia Nacional en la región, respondió que las autoridades correspondientes ya intervinieron:
“la Guardia Nacional y Sedena ya tomaron cartas en el asunto y también la Fiscalía Federal”.
Reafirmó que la actuación en Celaya es diferente y que existen protocolos para detectar irregularidades.
El presidente municipal también se refirió a la forma en que Celaya procura condiciones adecuadas para el buen desempeño de los elementos de seguridad:
“ellos tienen las mismas prestaciones que los policías normales”, lo cual, señaló, contribuye a disminuir la posibilidad de que se vean tentados a participar en actos ilícitos.
Ramírez recalcó que, pese a los controles, se mantiene un monitoreo constante para prevenir cualquier situación como la ocurrida en el municipio vecino:“es tan difícil todo”.
Resaltó la importancia de las reuniones diarias de seguridad, donde se distribuyen responsabilidades y se da seguimiento a los temas prioritarios en la materia.
En contraste con lo ocurrido en Apaseo, señaló que la estructura en Celaya permite detectar y sancionar irregularidades de forma oportuna.
Insistió en que los detenidos no formaban parte del personal de seguridad local: “no eran de Guanajuato, eran de otro estado”.
Finalmente, reiteró la necesidad de fortalecer la vigilancia y la colaboración entre corporaciones para evitar la infiltración de elementos corruptos, subrayando que el caso en Apaseo representa una llamada de atención para todos los niveles de gobierno encargados de la seguridad pública.







