México, 8 de agosto del 2019.- Basta una conexión a internet y unos cuantos clics para vestirse con los uniformes y equiparse como los elementos de las Fuerzas Armadas o de alguna corporación militar.

En redes sociales como Facebook y plataformas digitales como Mercado Libre se ofertan piezas de uniformes como chaquetones, camisolas, pantalones, botas y accesorios como fajillas, chalecos antibalas y cascos blindado.

Las insignias que distinguen los distintos rangos castrenses y policiacos no son problema para quienes venden estos productos apócrifos; en el caso del Ejército se encuentran insignias desde un cabo a un general, e incluso las estrellas del secretario de la Defensa Nacional.

Hay algunos fabricantes que citan a los compradores para tomar medidas de los uniformes y hacerlos a la medida.

La mayoría de artículos son vendidos por ex militares y ex policías federales que en muchas ocasiones pasan de una corporación a otra.

Aunque el artículo 250 Bis del Código Penal castiga con prisión de uno a seis años a las personas que utilicen credenciales de un servidor público, condecoraciones, uniformes y grados jerárquicos, divisas, insignia o siglas a las que no tenga derecho, éstas se ofertan de forma indiscriminada.

Dicha norma indica que la multa podrá aumentarse cuando las insignias sean de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas o de alguna corporación policial.

  

Este mismo artículo señala que se impondrán de uno a seis años de prisión y de 100 a 300 días de multa a quien almacene, distribuya, posea o introduzca al territorio nacional uniformes o divisas de las Fuerzas Armadas o cualquier institución pública que sean falsificadas.

Aunque el Código Penal sanciona la distribución de uniformes militares o policiacos, la norma no se aplica y cualquier persona puede ataviarse con un uniforme de alguna institución.

Incluso, frente a las puertas del Palacio Nacional en la calle Licenciado Primo de Verdad, hay tres locales que ofertan todo tipo de productos y accesorios militares a precios accesibles, para adquirirlos basta saber el nombre del producto que se busca y el material con el que está fabricado, en ninguno de los casos se pide alguna identificación oficial.

-Un problema que ha sido ignorado-

De acuerdo con Guillermo Garduño, profesor investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y especialista en seguridad pública, en 2011 se impulsó una iniciativa de ley en la extinta Asamblea Legislativa para prohibir la venta de uniformes militares y policiacos en puestos callejeros y locales; pero el dictamen se quedó en la congeladora.

«Han sido muchos los casos que se han documentado en el que el crimen organizado se viste como policías o militares para secuestrar personas, asesinarlas e inclusos emboscar a grupos de militares de verdad. Eso pasó mucho durante la administración de los ex presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

«Lo ideal es que haya una reglamentación para sancionar a las personas que venden uniformes en la calle, en otros países cuando los militares desertan, se les retira todo el uniforme y vuelven a la calle como cualquier otro civil, esto no siempre ocurre en México», dijo el especialista.

-Se disfrazan de militar por 600 pesos-

Un uniforme militar que consta de camisola y pantalón puede ser adquirido en redes sociales desde 600 pesos, mientras que una chamarra de la nueva administración puede conseguirse desde los 350 pesos hasta los mil 200, esto depende del uso que le hayan dado y si cuenta con el forro interior que se usa para el frío.

Mientras que un casco reglamentario del Ejército Mexicano puede conseguirse desde 500 pesos hasta dos mil, esto depende del cuidado del accesorio, en tanto unas botas de soldado o paracaidista pueden comprarse desde 800 a mil 200 pesos, todos cuentan con logotipos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Las insignias tienen un costo que van de 80 a 500 pesos dependiendo del material con el que estén fabricadas y el número de piezas.

Asimismo, una gorra de marinero o militar con su respectivo rango puede tener un costo de 200 a 500 pesos dependiendo el tipo de camuflaje.

-Mercado negro de uniformes militares-

De acuerdo con la Sedena, los uniformes de más de 200 mil soldados que integran el Ejército y la Fuerza Aérea Mexicana cuentan con sellos de seguridad que son invisibles a la vista y con los cuales se puede identificar su autenticidad.

La Sedena informó que cuando un uniforme se encuentra roto, viejo o en mal estado, los soldados son los responsables de entregarlo al área administrativa correspondiente para deshacerse de él; sin embargo, no precisa cuál es el mecanismo para conseguir otro uniforme.

Soldados consultados revelaron que la existencia de puestos callejeros que ofertan uniformes se deben a las inconsistencias que hay durante la repartición de las prendas.

«Hay veces que nos toca la mala suerte de que nos entregan botas más chicas o más grandes, entonces lo que hacemos es venderlas a algún conocido o por internet y comprarnos unas exactamente iguales, pero de nuestro número, lo mismo pasa con los uniformes, hay veces que nos dan uno más grande que el que usamos», aseguró un soldado que dijo llamarse, Javier Marván.

Militares consultados por esta casa editorial confirmaron que cuentan con distintos uniformespara sus labores cotidianas, por lo menos cada militar cuenta con dos cambios de ropa, pero cuando uno de ellos se encuentra en mal estado hay que sustituirlo por cuenta propia, ya que la Sedena entrega uniformes una vez al año.