La Secretaría de Hacienda y Crédito Público informó el congelamiento de 794 millones 337 mil 423 pesos asignados a institutos, hospitales y centros de alta especialidad. La secretaría ordenó además reducir 30 por ciento los gastos operativos respecto a los montos aprobados y 50 por ciento el relativo a servicios personales.

De acuerdo con el ramo 12 del presupuesto federal, la partida destinada a 21 instituciones médicas suma 25 mil 780 755 mil 560 pesos. De ellos, casi 18 mil millones habían sido etiquetados para el pago de servicios personales, 6 mil 383 millones a gastos de operatividad y mil 451 millones 258 mil 124 pesos a programas de prevención del embarazo, el cáncer y la obesidad, entre otros.

Ante esto, y basada en el esfuerzo de austeridad republicana del gobierno federal, la SHCP decidió el pasado 3 de mayo congelar 339 millones 516 mil 710 pesos del presupuesto, a lo que siguió un segundo memorándum el 15 de mayo donde se informaba un recorte adicional de 454 millones 820 mil 713 pesos.

Aclaró además que “no habrá personal de confianza ni altos mandos en las delegaciones federales de las dependencias y entidades y en la función de representante de todas las instituciones del gobierno federal”.

Ante esto, la diputada Frida Alejandra Esparza Márquez señaló que las medidas afectan la operatividad de 13 institutos nacionales, nueve hospitales de alta especialidad y otros centros médicos, los cuales se encuentran al borde del colapso.

La diputada, así como su compañera Ana Paola López Birlain y el líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, Marco Antonio García Ayala, alertaron que el funcionamiento del sistema de salud está colapsado tras el despido de la mitad de los 47 mil 724 trabajadores de confianza en el sector.

García Ayala señaló que “vemos largas filas de espera, suspensión y reprogramación de citas deestudios clínicos y también de cirugías. Un médico solo puede atender a 20 pacientes, de acuerdo con los protocolos”.

Indicaron además que la consolidación de compras de medicina ha generado un desabasto del 40 por ciento en medicamentos del cuadro básico, que va desde paracetamol a antirretrovirales y oncológicos en los estados de Tamaulipas, Nuevo León, Ciudad de México, Coahuila, Jalisco, Hidalgo, Puebla, Estado de México, Guanajuato.

A esto sumaron que la decisión de reducir 30 por ciento los gastos en combustible, lubricantes y aditivos para maquinaria; así como equipo y servicios administrativos afectará la distribución y traslado de “vacunas, pacientes y comunicados oficiales. No se podrá imprimir solicitudes para los estudios médicos, recetas, recibos, carnet para los pacientes y el personal no contaría con los indispensable para las actividades asignadas”.

Por otro lado, la orden de eliminar la investigación afectará el desarrollo de nuevas técnicas de diagnóstico y tratamiento de enfermedades, lo que implicará además un retroceso en la salud de los mexicanos.

En cuanto a la reducción a la mitad de los gastos en servicios personales y subcontratación de servicios, el grupo alertó que tendrá consecuencias indeseables en sectores como “las contrataciones de pruebas de laboratorio, pruebas de gasometría, recolección, traslado y disposición final de residuos biológicos infecciosos, químicos y no infecciosos. Se afectaría el servicio de farmacia, abasto y dispensación de material de curación, laboratorio y banco de sangre, de hemodiálisis, alimentación y servicios médicos integrales”.

Con información de Milenio

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