Estados Unidos, 2 de septiembre del 2019.- Este sábado 31 de agosto hubo otro tiroteo en Texas. Fue en la localidad de Odessa y Midland; un hombre de entre 30 y 40 años realizó varios disparos y dejó cinco muertos y al menos 21 heridos.

Este es el segundo tiroteo registrado en Texas en lo que va del mes. Apenas el pasado tres de agosto hubo un hombre blanco realizó un tiroteo en El Paso en donde mató a 22 personas y dejó 24 heridos. Dicho tiroteo fue por racismo, como el mismo asesino confesó.

Según información de El País, el hombre que cometió el tiroteo en Odisseo y Midland, Texas, fue abatido por la policía. El ataque comenzó luego de que el hombre se saltara un control de tráfico que estaba realizando la policía de Odessa.

Los disparos comenzaron cuando el hombre se resistió a una detención por parte de la policía tras haberse dado a la fuga hacia el Oeste de la localidad de Midland. El hombre habría robado un furgón de correos desde el que empezó a disparar de manera aleatoria con un rifle mientras conducía.

La policía de Texas consideraba que el ataque era perpetrado por dos hombres, pero Michael Gerke, jefe de la policía de Odessa, aseguró a las autoridades que se trataba de sólo uno.

Entre las víctimas, según información de El País, hay al menos tres agentes de la policía y un bebé de 17 meses, según lo dicho por un hospital a CNN.  El hombre que realizó el tiroteo fue abatido por la policía en el estacionamiento de un cine en Odessa.

El tiroteo de este sábado se presenta justo cuando el escenario de regulación de armas en Estados Unidos no ha tenido una solución. Por el contrario, este domingo 1 de septiembre entrará en vigor una serie de leyes que relajan el control de armas a pesar de los recientes incidentes con armas de fuego.

Con información de Plumas Atómicas