Celaya, Gto a lunes 25 de agosto del 2025. (Alan Ordaz).- El alcalde de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, atribuyó los encharcamientos generados por las intensas precipitaciones del fin de semana a deficiencias heredadas de gobiernos anteriores, asegurando que se trata de una problemática de origen estructural que no puede resolverse de manera inmediata.
“Hay muchas cosas que no se hacen pero no es un problema de nosotros, es un problema que así nos dejaron las cosas”, afirmó, al precisar que la combinación de lluvias atípicas y sistemas de drenaje deficientes incrementa los riesgos de inundaciones en diferentes puntos del municipio.
El presidente municipal enfatizó que los sistemas de desagüe fueron diseñados con tuberías pequeñas, incapaces de soportar precipitaciones extraordinarias.
“Todas las ciudades se inundan porque el problema es que ponemos los tubos de desagüe muy pequeños, esos sirven para 10 meses pero en dos meses nos podemos ahogar”, sostuvo.
Agregó que el colapso de la infraestructura pluvial es inevitable cuando se presentan lluvias fuera de lo común, pues los ductos no tienen la capacidad para desalojar el exceso de agua.
“Todos los tubos de Celaya están mal, y poco a poco se van vaciando porque los tubos están pequeños”, explicó.
Hasta la mañana del lunes, Ramírez Sánchez indicó no contar con un reporte definitivo sobre los daños ocasionados, aunque mencionó que nuevamente resultaron afectados habitantes de la colonia Cuauhtémoc, por el desbordamiento del Canal de Labradores, así como pobladores de la comunidad de Galvanes.
El alcalde señaló que existen colonias con problemas estructurales en servicios básicos debido a malas prácticas de urbanización. “Hay muchas otras colonias donde la gente compró su casa y debían tener agua, drenaje, pavimentación y muchas de estas colonias están mal, y a los años se dan cuenta que el drenaje no es el bueno”, declaró.
Explicó que se han generado tensiones con algunos desarrolladores inmobiliarios porque su administración no otorga permisos adicionales si no concluyen sus obras. Dijo que también pide a los ciudadanos verificar la calidad de los proyectos para evitar complicaciones futuras relacionadas con servicios básicos deficientes.
Finalmente, justificó que algunos cárcamos ya presentaban fallas previas y aclaró que su rehabilitación no es sencilla ni económica. “Algunos cárcamos ya no funcionaban desde antes, desde hace meses, lo qué pasa es que arreglar un cárcamo no es de 10 pesos, con millones y millones de pesos por cada cárcamo”, puntualizó.






