Celaya, Gto. — El olor a pan recién horneado todavía flotaba en el aire cuando los disparos rompieron la calma. Eran poco después de las 10 de la mañana en la colonia Las Insurgentes, y una panadería familiar se convirtió en el escenario de un ataque brutal: un hombre perdió la vida y otro quedó gravemente herido.
Según los primeros reportes, las víctimas —presuntamente padre e hijo— se encontraban trabajando como cada día en su negocio ubicado sobre la calle Lucía García, a unos metros de María de Jesús Iturbide. Ninguno imaginaba que esa rutina matutina sería interrumpida por hombres armados que llegaron decididos a matar.
Los agresores abrieron fuego sin mediar palabra. Luego huyeron con dirección al bulevar Adolfo López Mateos, a bordo de un vehículo, evadiendo la presencia policial que no tardó en llegar.
El pequeño establecimiento fue rodeado por patrullas y unidades de emergencia. Los paramédicos hallaron a los dos hombres con impactos de bala: uno, de entre 30 y 35 años, ya no tenía signos vitales. El otro, de aproximadamente 50 años, fue estabilizado y llevado de urgencia a un hospital, donde su estado es delicado.
La escena fue acordonada de inmediato por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, con respaldo de la Guardia Nacional, mientras los vecinos —testigos involuntarios del horror— miraban en silencio desde puertas y ventanas.
Poco después, arribaron agentes de Investigación Criminal y peritos forenses de la Fiscalía General del Estado, quienes comenzaron el levantamiento de pruebas y la revisión de cámaras de seguridad. Por ahora, no hay detenidos.
Aunque las autoridades aún no han confirmado el motivo del ataque, la manera en que ocurrió —directa, precisa y en pleno día— deja entrever que no fue un hecho al azar.






