Zacatecas, Zac a 22 de Octubre de 2026. Integrantes de la organización indígena Haiku Yuawi Pueblos Originarios y Sitios Sagrados Wixaritari de Zacatecas denunciaron este miércoles que sus miembros se enfrentan a obstáculos, para rehabilitar su Xiriki y ejercer libremente sus rituales en ese sitio sagrado ubicado en la cima del cerro del Padre, conocido como Makwipa, a un costado del parque público y lago recreativo La Encantada, de la ciudad de Zacatecas.
Los wixárikas señalaron que, a escasos días de celebrar la tradicional Fiesta del Tambor, desde agosto de 2024, la Junta Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado de Zacatecas (JIAPAZ), y el colectivo civil denominado Guardianes del Cerro del Padre formalizaron un acuerdo entre ellos, en el que se excluyó a su comunidad y vulneró su derecho a la consulta previa, libre e informada.
En su denuncia pública, plantean que “aunque el presidente de la organización acudió a la reunión, únicamente se le solicitó firmar un documento previamente elaborado, sin que la asamblea wixárika fuera consultada. Como resultado, el control de las llaves (de la reja) de acceso al cerro y la habilitación de una toma de agua quedaron en manos del colectivo, integrado por población mestiza”.
“Desde entonces hemos solicitado, de manera formal y pacífica, la entrega de un juego de llaves a nuestros representantes, sin obtener una respuesta favorable”.
Recordaron los indígenas en su denuncia que “el acceso a sus sitios sagrados es un derecho, no un privilegio, y que cualquier restricción afecta sus prácticas ceremoniales y el tránsito a los lugares de importancia espiritual para su comunidad”.
En este contexto emplazaron a David García, director general de la JIAPAZ, así como a los integrantes de la organización Guardianes del Cerro del Padre, a que “entreguen las llaves a sus representantes y permitan el acceso de la comunidad wixárika”.
También convocaron a la ciudadanía zacatecana a conocer la problemática y solidarizarse con su exigencia, ya que “Makwipa es un patrimonio biocultural que debe permanecer accesible para quienes lo resguardan y mantienen su vínculo espiritual con él”.




