Acapulco, Gro a 26 de Junio de 2026. Familiares de la doctora Adela Rivas Obé, desaparecida y asesinada en septiembre de 2016 en Zihuatanejo, en la región de Costa Grande, acusaron que la delegación estatal de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) en Guerrero, no ha establecido una estrategia jurídica para brindar acompañamiento a su caso, además de negarles asistencia médica.
En conferencia de prensa en el interior de las instalaciones de la CEAV, en la colonia Costa Azul, después de sostener un encuentro con directivos de la Comisión, la tarde del jueves, Darío Bolívar Rojas Rivas, hijo de Adela Rivas, explicó que si bien el asesino material de su madre ya fue detenido y sentenciado a 38 años, quien se encuentra interno en el penal de La Unión, su principal exigencia es que las autoridades vinculen el homicidio al robo de medicamentos controlados ocurrido en la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Petacalco, anomalía que su madre fue asignada a investigar por la propia delegación estatal del Instituto en 2016.
La doctora Adela Rivas desapareció el 22 de septiembre de 2016, y sus restos fueron encontrados el 11 de octubre de ese mismo año en una barranca en la playa Majahua de Zihuatanejo, entre escombros y ramas, sin su uniforme de trabajo. Su rostro fue destruido, y sus pies y manos cercenados.
Bolívar Rojas recordó que su madre era médica cirujana con una antigüedad de 25 años en el IMSS, directora de microzona del Instituto, cuando le faltaba un año para jubilarse, y fue asignada a investigar el robo de medicamentos controlados en la clínica del IMSS en Petacalco.
Reprochó que “están investigando una desaparición forzada como si la doctora hubiera desaparecido cuando caminaba, no quieren investigar los motivos por los cuales le arrebataron la vida; ella fue torturada y asesinada”.
Bolívar Rojas subrayó que “para nosotros representa lo más importante que es la justicia integral para mi mamá; no nada más buscar justicia por su homicidio, para nosotros hacer la investigación de robo de medicamentos es reivindicar la memoria de mi mamá, el legado que ella deja en nosotros”.
Insistió que “lo que estamos exigiendo es una investigación clara de la desaparición de la doctora Adela, sobre el robo de medicamentos y que no seamos revictimizados”, y advirtió que el asesino y ladrón estaba robando 100 mil pesos mensuales en medicamentos controlados.
Asimismo, Bolívar Rojas acusó que la CEAV se niega a proporcionar ayuda médica a su padre y esposo de la doctora Adela, Wilibaldo Rojas, quien padece ceguera parcial y diabetes, con el argumento de que ya tiene una pensión y porque ya pasaron 10 años de ocurrido el crimen, por lo que ya no necesita las medidas de ayuda, así como su hermano, quien se encuentra desplazado en el estado de Jalisco, por lo que la CEAV delegación Guerrero se deslinda.
El profesor Wilibaldo Rojas Arellano, esposo de Adela Rivas, expresó que “a ella la mandan a investigar ese robo de medicamentos, y vil y cobardemente la secuestran y le quitan la vida; desde entonces hemos estado exigiendo justicia; a este sujeto que está preso nada más se le juzgó por el hecho de haberle quitado la vida a la doctora; nosotros apelamos a la justicia federal y hasta 2023 activaron nuevamente el expediente de la doctora Adela”.




