Querétaro, a 23 de Junio de 2026. Josefina Arellano Chávez, maestra jubilada de 62 años, dio a conocer que demandó al municipio de la capital Querétaro, gobernado por el alcalde panista Felipe Fernando Macías Olvera, para exigir la reparación del daño por un accidente en cual perdió la visibilidad del ojo izquierdo, al caer contra una piedra dejada en una obra de telefonía autorizada por el ayuntamiento, que se reparó después del percance.
La profesora dijo esperar que se le resarzan los daños y que “al menos las calles sean mejoradas, no en apariencia sino en funcionalidad, dado que (en la ciudad de Querétaro) hay cuadras completas donde no se puede transitar sobre las aceras debido a que algunos árboles han roto o invadido las banquetas, obligando a los peatones a caminar sobre el arroyo, poniéndose en riesgo continuo.
“No es nuestra intención lastimar a los árboles, pero sí pido la intervención de especialistas que, sin afectarlos, puedan hacer transitables las aceras para que nadie más viva lo que yo estoy viviendo por la falta de compromiso, de empatía y de eficiencia en la administración pública.”
Sobre el accidente que padeció el 14 de mayo de 2025, Josefina Arellano describió que existe “un espacio muy breve para pasar porque un árbol muy grande y muy antiguo ocupa la acera, y yo pisé la orilla de la jardinera, perdí el equilibrio, y cuando me voy hacia el frente hay un hoyo que dejó una empresa que hizo reparaciones. Ese hoyo tenía ahí muchísimo tiempo y mi ojo cayó sobre una piedra en ese espacio”.
Añadió que padeció una “explosión ocular, de ahí se han derivado cuatro intervenciones quirúrgicas, 25 especialistas me han revisado”, lo que le derivó en “gastos increíbles”.
A su vez Magdiel Hernández Tinajero, representante legal de Arellano Chávez, doctora en Psicología y Educación, dio a conocer que inició “un procedimiento de reparación del daño”, lo que ha resultado en una negativa “rotunda. Se han desechado la totalidad de las pruebas que nos permiten acreditar el daño existente, como periciales en materia de medicina y de criminalística. (…) El municipio lisa y llanamente nos ha desechado las pruebas”.
Abundó que el ayuntamiento “dice que (la indemnización) no es procedente porque el daño en la banqueta fue reparado inmediatamente después que iniciamos el procedimiento. Señala que no es posible desahogar una prueba pericial en lugares en donde ya no existe el daño”.
El abogado destacó que pretende “impulsar una nueva política en tutela de derechos humanos, una reparación del daño integral”.




