Celaya, Guanajuato a lunes 22 de junio del 2026, (Alan Ordaz) – La clausura temporal del centro nocturno Hassan, ubicado sobre el bulevar Adolfo López Mateos, derivó de una serie de incumplimientos en materia de protección civil detectados durante revisiones efectuadas por autoridades municipales, además de antecedentes relacionados con la falta de regularización y seguimiento de trámites desde años anteriores.
Durante una inspección realizada la madrugada del domingo, personal de Protección Civil y Bomberos suspendió las actividades del establecimiento, desalojó a aproximadamente 60 personas y procedió a colocar sellos de clausura temporal tras constatar la ausencia de documentación vigente y diversas deficiencias en condiciones de seguridad.
El director de Protección Civil y Bomberos de Celaya, Salomón Ocampo Mendoza, indicó que el inmueble ya había sido objeto de observaciones previas por parte de la dependencia.
“Bueno, ya se había hecho algunos señalamientos a ese inmueble desde hace tiempo, casi desde el principio de la administración, hubo algunos acercamientos pero no se dio el cumplimiento a las medidas de seguridad ni al programa interno de protección civil”.
Los antecedentes del establecimiento incluyen periodos de operación intermitente que dificultaron la continuidad de los procedimientos administrativos.
De acuerdo con la autoridad, el negocio dejó de funcionar temporalmente, retomó actividades en distintos momentos y posteriormente volvió a suspenderlas antes de ser detectado nuevamente en funcionamiento.
La revisión más reciente ocurrió después de que personal de vigilancia detectó actividad en el inmueble.
“Dejó de operar por un tiempo, volvió a operar, volvió a dejar de operar, estábamos en ese tenor que ya no estaba operando y el día sábado lo encontramos en operación”, señaló Ocampo Mendoza respecto al contexto previo a la clausura.
Al acudir al sitio, las autoridades solicitaron información sobre los avances del trámite de regularización y verificaron las condiciones del establecimiento.
La inspección concluyó con la determinación de suspender actividades debido a que persistían incumplimientos relacionados con medidas básicas de seguridad para la atención del público.
Respecto al historial administrativo del lugar, el director precisó que la falta de regularización se prolongó durante varios años.
“Estoy hablando de que no tiene regularización más o menos desde el 2023-2024 si mal no recuerdo”, situación que formó parte de los elementos considerados durante la revisión.
Las autoridades municipales también identificaron antecedentes de acercamientos y visitas previas para promover el cumplimiento normativo.
Según lo expuesto, los responsables iniciaron algunos procedimientos administrativos, aunque estos no llegaron a concluirse por cambios en la administración o propiedad del establecimiento.
Sobre ese proceso, Ocampo Mendoza explicó:
“Se había hecho ya una o dos visitas si mal no recuerdo que se habían realizado al inmueble, empezaban a hacer trámites, se daba un seguimiento, hubo un cambio también me decían ahí de responsable o propietario y ahí fue donde rompieron la continuidad del trámite”.
Entre las irregularidades detectadas se encontraron deficiencias relacionadas con la capacitación del personal y la implementación de protocolos obligatorios para establecimientos de concentración masiva.
La autoridad señaló que estos espacios deben garantizar preparación adecuada para responder ante emergencias y proteger a los asistentes.
Dentro de los requisitos observados durante la inspección se encuentran conocimientos en atención de emergencias, combate inicial de incendios y evacuación.
“Tienen que tener su capacitación en primeros auxilios, contra incendios, saber cómo hacer una evacuación y tener el equipamiento”, detalló el titular de la corporación.
Las observaciones también abarcaron elementos físicos de seguridad indispensables para la operación del negocio.
Entre ellos se encuentran extintores funcionales, rutas de evacuación correctamente delimitadas, accesos libres de obstáculos y señalización visible que permita actuar oportunamente ante cualquier contingencia.
La revisión concluyó que esos requerimientos no estaban cubiertos.
“Lo que son extintores, rutas de evacuación que estén bien señalizadas, bien trazada la ruta, no obstruidas, que se cuente con toda la señalética necesaria y en ese sentido no se contaba con ninguno de los que han mencionado”, indicó Ocampo Mendoza.
Tras la clausura temporal, el siguiente paso corresponde al procedimiento administrativo que deberá desahogarse mediante una audiencia.
En ella, los responsables del establecimiento tendrán que presentar evidencias de cumplimiento, avances en la regularización y documentación relacionada con las observaciones efectuadas.
Sobre la posibilidad de una multa económica, la autoridad precisó que la determinación dependerá de los resultados de esa comparecencia.
“Eso ya se determinará en la audiencia que se va a llevar a cabo” y “posiblemente no haya una sanción económica porque hay una buena fe para dar el cumplimiento”.
La situación ocurre en un contexto donde una parte importante de establecimientos similares mantiene trámites de actualización o renovación de sus programas internos de protección civil.
“Sí, hay muchos, yo creo que casi el 70, 80% están dando cumplimiento en las diferentes temporalidades cuando va a acercarse ya el vencimiento de su programa interno”, panorama que mantiene revisiones permanentes por parte de las autoridades municipales.





