Integrantes de la Fiscalía General del Estado resguardan la zona donde se hizo el reporte de una camioneta en cuya caja se encontraron al menos cinco cuerpos sin vida cubiertos con una lona de color verde, en la autopista Benito Juárez 'La Costera' en Culiacán, estado de Sinaloa (México). Imagen de archivo. EFE/ José Betanzos

ONG pide “cautela” en baja de homicidios en México ya que puede ocultar control criminal

México, 5 de Mayo de 2026.- La tendencia a la baja en los homicidios en México debe analizarse “con cautela”, ya que no hay evidencia clara sobre sus causas y podrían influir factores como el control criminal o inconsistencias en los datos, según afirmó este lunes la organización civil México Evalúa.

En su análisis mensual de la violencia letal en el país, la organización señaló que, aunque las cifras oficiales muestran una caída interanual del 33 % en los homicidios dolosos en el primer trimestre de 2026, al incluir otros indicadores como feminicidios y desapariciones, la reducción se ubica en un 22 %.

“Esta tendencia debe leerse con cautela”, advirtió la ONG.

Más allá de la caída reciente, el reporte advierte que la tendencia “carece de una explicación clara” y debe contrastarse con otros indicadores antes de concluir que existe una mejora sostenida.

“La información disponible no permite identificar con precisión qué acciones explican la reducción del homicidio. La explicación oficial enumera muchas intervenciones, pero no demuestra una relación clara entre política pública, territorio, temporalidad y resultado”, señala el análisis.

Además, apunta que, aunque algunos indicadores han disminuido en el corto plazo, los niveles de violencia siguen siendo elevados en comparación con años anteriores.

Frente a 2018, las desapariciones han aumentado un 35 % y otros delitos contra la vida un 83 %, lo que, según la ONG, apunta a una “persistencia” del problema más allá del homicidio doloso.

Para México Evalúa, una de las hipótesis es que la reducción responda a acciones gubernamentales, como operativos de seguridad, programas sociales y medidas de prevención implementadas a nivel federal y local.

Pero el análisis también sugiere que la caída de homicidios “no necesariamente implica menos violencia”, sino un mayor control territorial de grupos criminales, lo que puede derivar en menos asesinatos, pero más desapariciones u otros delitos.

Por ello, ante la posible presencia de “regímenes criminales“, el reporte insiste en que “la baja del homicidio debe analizarse con cautela”.

“Antes de atribuirla a una política pública eficaz, es necesario contrastar con otros indicadores que muestren si el Estado recuperó control territorial o si, por el contrario, la violencia fue administrada por los propios grupos criminales”, advierte.