El sarampión no se ha erradicado por fallas en políticas de salud pública, dice especialista de la UASLP

San Luis Potosí, S.L.P. a 12 de Marzo de 2026.-  Ismael Herrera Benavente, director de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), señaló durante la conferencia Sarampión en 2026: ¿por qué una enfermedad erradicable sigue siendo un desafío global?, que dicha enfermedad representa un reto para la salud pública mundial pese a que existe una vacuna altamente efectiva para prevenirlo.

Durante su exposición en el marco del décimo aniversario del Centro de Investigación en Ciencias de la Salud y Biomedicina, el especialista explicó que aunque la inoculación logró una disminución histórica de casos y muertes desde la década de 1980, factores sociales, políticos y económicos han impedido la erradicación total de la enfermedad.

Uno de los momentos más críticos ocurrió en 1998, cuando un estudio publicado en la revista The Lancet, sugirió falsamente que la vacuna contra el sarampión causaba autismo.

“El miedo por una mala praxis científica causó un daño real a la salud pública”, afirmó al mencionar que el artículo fue retirado hasta 2010, después de haber generado una caída significativa en la cobertura de vacunación.

Herrera Benavente subrayó que estudios posteriores desmintieron esa relación, ya que investigaciones que incluyeron a más de 18 millones de niños en distintas partes del mundo demostraron que la vacuna no provoca autismo.

Pese a ello, el impacto de aquella publicación se mantiene vigente. “Las vacunas son víctimas de su propio éxito y nosotros fuimos víctimas de nuestros éxitos; confiamos en que la gente iba a seguir vacunándose y no fue así”, comentó.

Durante la ponencia expuso que en los últimos años diversos factores han contribuido al descenso en la cobertura de inmunización, entre ellos la desinformación, la falta de percepción del riesgo entre generaciones jóvenes y la interrupción de los programas de salud durante la pandemia de covid-19.

También planteó que para erradicar el sarampión se requieren coberturas del 95 por ciento de la población con al menos dos dosis de la inoculación en todos los países.

Sin embargo, en muchas regiones dichos niveles están por debajo de ese índice, permitiendo al agente continuar circulando y provocando brotes.

“Los virus no reconocen fronteras, con la movilidad actual es muy fácil que aparezcan casos importados y se propaguen”, advirtió.

Finalmente, el director de la UASLP sostuvo que la persistencia del sarampión se debe a la ausencia de una correcta ejecución de políticas de salud pública, “el hecho de que no lo hayamos eliminado es un fracaso de implementación, no de la ciencia. Tenemos una excelente vacuna; el desafío ahora es lograr que las coberturas se mantengan y proteger a la población”, concluyó.