Celaya, Guanajuato a jueves 05 de marzo del 2026, (Alan Ordaz) – El retiro del trenecito que operaba en el Jardín Principal de Celaya detonó un nuevo episodio de debate público entre cumplimiento de la normatividad municipal, señalamientos políticos y posturas dentro del propio movimiento de Morena en Celaya y Guanajuato, sobre el alcance de las decisiones administrativas.
El caso tomó relevancia tras difundirse un desplegado firmado por un grupo identificado como comités de defensa de la transformación, en el que se acusa a la Dirección de Fiscalización de presunta persecución política contra el prestador del servicio.
Desde el Ayuntamiento de Celaya se ha sostenido que la medida deriva de un procedimiento administrativo acumulado durante varios años por la operación del vehículo en la vía pública sin permisos vigentes y con múltiples infracciones relacionadas con su actividad comercial.
El regidor morenista, concejal estatal de morena y presidente de la Comisión de Desarrollo Urbano, Miguel Villanueva Floresvillar, sostuvo que el cumplimiento de la normatividad debe aplicarse sin distinción política ni preferencias entre ciudadanos, aun cuando se trate de un servicio considerado tradicional en el municipio.
“En todas estas situaciones no hay colores, no hay distinciones, debe haber el cumplimiento de la ley”, expresó Villanueva Floresvillar, al referirse a los criterios que deben aplicarse en la administración pública ante actividades comerciales que se desarrollan en espacios públicos.
El edil recordó que durante distintos temas relacionados con ordenamiento urbano y actividades económicas ha sostenido la misma postura sobre la necesidad de que la normatividad se aplique de manera uniforme para todos los ciudadanos y negocios.
“Sin importar aquí en este cambio de gobierno se ha manejado una bandera en algunos sentidos equivocada”, señaló, al insistir en que los procesos administrativos no deben depender de la afiliación política o cercanía con algún grupo.
El retiro del trenecito ha sido interpretado por algunos actores como un conflicto interno entre grupos del propio movimiento político, situación que el regidor rechazó al sostener que la aplicación de la ley no debe utilizarse como argumento de disputa partidista.
“No por ser morenistas o no, debe haber un trato preferencial”, afirmó, al referirse a la exigencia de algunos militantes para revertir la decisión administrativa adoptada por el área de Fiscalización municipal.
Villanueva Floresvillar también señaló que el servicio del trenecito representa un elemento reconocido dentro del espacio público de la ciudad, aunque ello no elimina las obligaciones que cualquier actividad económica debe cumplir ante el municipio.
“Entendemos que es un tema simbólico del municipio, yo soy el primero que lo digo, pero pues también el cumplimiento de la ley no es selectivo”, expresó al referirse al carácter emblemático que algunos ciudadanos atribuyen a esta actividad.
En el mismo contexto, planteó que el cumplimiento de la normatividad debe mantenerse incluso cuando existan expresiones de simpatía social hacia determinados negocios o tradiciones vinculadas con la vida cotidiana del centro histórico.
“No debemos de ser omisos”, indicó, al señalar que existen numerosos emprendedores que cumplen con pagos y trámites para operar legalmente dentro del municipio.
El regidor consideró que el debate público generado por el caso no debe centrarse en divisiones internas, sino en la obligación institucional de aplicar las disposiciones municipales sin excepciones.
“Considero que muchos utilizan una bandera que no puede ser”, expresó al referirse a los señalamientos que buscan atribuir la actuación administrativa a confrontaciones políticas.
En ese sentido, sostuvo que dentro del Ayuntamiento las responsabilidades de representación pública deben ejercerse de manera general, más allá de las fracciones políticas o afiliaciones partidistas.
“No soy Miguel Villanueva el regidor del ayuntamiento, es el aye de Morena, estamos para servir a todos por igual”, expresó en referencia al carácter institucional de la función edilicia.
Respecto al desplegado difundido en redes y espacios públicos, el regidor aclaró que no participó en su elaboración ni en su firma, además de cuestionar la forma en que se incluyeron nombres de personas vinculadas con Morena.
“Yo no firmo en ese desplegado, como también varios de mis compañeros que salen ahí realmente no firman, se utilizaron los nombres”, señaló sobre el documento difundido en torno al caso.
El posicionamiento también incluyó una aclaración sobre la estructura formal del partido, al señalar que algunas denominaciones utilizadas en el desplegado no corresponden a las figuras orgánicas reconocidas dentro del movimiento político.
“En Morena no existen comités municipales”, expresó Villanueva Floresvillar al referirse a la forma en que se presentó el grupo que difundió el pronunciamiento.
Finalmente, el regidor reiteró que cualquier persona que busque regularizar su actividad comercial ante el municipio puede hacerlo mediante los procedimientos establecidos, bajo las mismas condiciones que aplican para el resto de los ciudadanos.
“Invito a que los primeros que deben de cumplir la ley son los mismos morenistas”, señaló, al referirse a la responsabilidad de militantes y simpatizantes de respetar las disposiciones legales en el ejercicio de actividades económicas dentro del municipio.






