Celaya, Guanajuato a jueves 12 de febrero del 2026, (Alan Ordaz) – La publicación del ranking del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal A.C. volvió a colocar a Celaya dentro del listado de las 50 ciudades más violentas del mundo, generando contraste entre estadísticas, metodologías y la lectura oficial del estado actual de la seguridad municipal.
De acuerdo con el ranking, Celaya se ubicó en la posición 21 con 404 homicidios registrados y una tasa de mortalidad de 53.74, cifra que la incluye entre las ciudades mexicanas señaladas junto con Irapuato y León, bajo criterios basados en homicidios dolosos y culposos.
Desde la postura oficial se cuestiona el alcance metodológico de este ejercicio, al señalar diferencias sustanciales con otros conteos utilizados por instancias federales. Juan Miguel Ramírez Sánchez, presidente municipal de Celaya, sostuvo que “la cuestión de la metodología siempre” incide directamente en la posición asignada.
El alcalde señaló que existen clasificaciones que ya no colocan a Celaya en los primeros lugares de violencia mundial y subrayó que “lo cierto es que nosotros ya no estamos el primero ni el segundo lugar más peligroso del mundo”, tras un periodo prolongado encabezando estos listados.
En ese mismo sentido, remarcó que el municipio ha salido progresivamente de los primeros bloques de riesgo al señalar que “ya la sacamos del primero y segundo lugar, ya la sacamos de los 5 primeros lugares, ya la sacamos de los 10 primeros lugares, ya la sacamos de los 20 primeros lugares”.
Sobre la validez institucional de los datos, Ramírez Sánchez puntualizó que existen estadísticas consideradas oficiales por el Gobierno Federal y las secretarías de seguridad estatales, al afirmar que “la oficial es la del observatorio, la que manda el gobierno federal”.
Dentro de esa medición, explicó que Celaya no se encuentra entre las 50 ciudades más peligrosas, incluso considerando delitos dolosos y no dolosos, al expresar que “aún metiendo los dos, delitos dolosos y no delitos dolosos, Celaya está fuera del segundo”.
No obstante, reconoció que la percepción ciudadana continúa siendo un reto pendiente, al admitir que “faltan muchas cosas” y que el proceso de mejora no se refleja de forma inmediata en la experiencia cotidiana de la población.
Los hechos violentos registrados recientemente, como homicidios, robos y ataques en plazas comerciales, fueron abordados desde una lectura general de avance gradual, al señalar que “en términos generales, vamos avanzando”, pese a los eventos particulares que generan alarma social.
En materia de resultados, el presidente municipal aseguró que la incidencia delictiva ha mostrado una disminución significativa, al afirmar que “hoy le hemos bajado más del 50% a la inseguridad en Celaya”, como parte de una estrategia sostenida durante el primer año de gobierno.
Esta reducción fue vinculada con el impulso económico y la atracción de inversiones, destacando que “nos beneficia a nosotros porque hoy somos polo de desarrollo”, además de proyectos de infraestructura y nuevas inversiones nacionales y extranjeras que continúan en proceso.
Finalmente, el discurso oficial mantiene como objetivo de largo plazo la transformación del entorno urbano y social, al sostener que “vamos por el camino de algún día llegar a ser una ciudad de paz”, en un proceso que reconoce pendientes, avances y contrastes persistentes.






