Negarse a vacunar favorece el regreso del sarampión en México, advierten expertos

Ciudad de México a 5 de Febrero de 2026. Vacunarse es un “acto de responsabilidad social”, sostuvo el epidemiólogo Pablo Oliva Sánchez, quien destacó que ante el brote de sarampión es fundamental la inmunización. Aplicarse un biológico, remarcó, “es una decisión individual con consecuencias colectivas, ya que la inmunidad de grupo protege a quienes no lo hacen y reduce la transmisión”.

El profesor investigador del Departamento de Atención a la Salud de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), indicó que aunque muchos brotes recientes se originaron en casos importados, el problema surge cuando el virus llega a poblaciones con baja protección inmunológica. 

“México había logrado interrumpir la transmisión autóctona desde 1995; el riesgo ahora es que estas cadenas vuelvan a establecerse si no se corrigen las brechas”, advirtió.

El especialista indicó que el brote actual no puede entenderse como un fenómeno repentino ni aislado; se trata del resultado de una disminución progresiva en las coberturas de vacunación por varios años.

“Antes de los años noventa, México alcanzaba coberturas cercanas al 95 por ciento con esquemas completos de vacunación; ahora, de acuerdo con encuestas nacionales recientes, rondan el 71 por ciento, muy por debajo del umbral necesario para considerar una enfermedad bajo control”, señaló en el Semanario de la UAM.

El sarampión es una de las enfermedades virales más contagiosas y desde la perspectiva epidemiológica, un solo caso puede generar entre 12 y 18 contagios en personas susceptibles, lo que obliga a mantener coberturas altas para frenar la transmisión. “Cuando no se alcanza la inmunidad de grupo, el virus encuentra condiciones ideales para propagarse, y eso es lo que estamos viendo”.

Detalló que la vigilancia del sarampión se realiza a través del seguimiento de las enfermedades exantemáticas; es decir, aquellas que presentan erupciones en la piel y con estos registros se confirman los casos mediante estudios de laboratorio y se identifican las cadenas de transmisión.

La Secretaría de Salud ha reportado que de febrero de 2025 al 3 de febrero de 2026 van 8 mil 332 casos confirmados y 26 decesos. La Organización Panamericana de la Salud emitió una nueva alerta epidemióloga, en la que llamó a intensificar la vigilancia epidemiológica, vacunación y respuesta rápida a brotes para interrumpir la transmisión.