Guadalajara, Jal a 16 de Noviembre de 2025. Policías de Jalisco, que durante tres horas permitieron que un grupo de encapuchados libremente destruyera la fachada de palacio de gobierno, tras recibir la orden de apresar a los manifestantes violentos salieron también con otra consigna evidente: impedir que quedara testimonio grabado de sus abusos durante las detenciones casi aleatorias que realizaron.
Así pasó con el corresponsal de La Jornada, quien grababa con una cámara GoPro la golpiza con macanas que entre al menos cinco policías daban a uno de los encapuchados, ya sometido, y de repente uno de los uniformados pasó corriendo a un lado del reportero, le arrebató la cámara y siguió su camino a toda velocidad, lo que evitó que fuera reconocido.
También le sucedió al fotógrafo de la agencia Afp, Ulises Ruiz, quien llevaba dos cámaras y cuando tomaba fotografías y vídeos de los excesos policiales en las detenciones, otro de los uniformados le dio un macanazo y trató sin lograrlo de arrebatarle su cámara.
Por lo menos otros dos periodistas se quejaron del mismo abuso policial, y de peticiones para que borraran lo que grababan bajo amenazas, pero dichos reporteros pidieron no ser citados.





