Celaya, Gto a miércoles 10 de septiembre del 2025. (Alan Ordaz).- Celaya avanza en la consolidación de su nombramiento como polo del desarrollo para el bienestar a través del Instituto Municipal de Investigación, Planeación y Estadística (IMIPE), con proyectos estratégicos que buscan relocalización industrial, impulso al empleo, vivienda, educación, energía y agua.
El plan municipal vincula desarrollo urbano con identidad local y participación comunitaria, promoviendo crecimiento ordenado y sustentable, movilidad sostenible y acceso equitativo a la vivienda.
El polo de desarrollo del bienestar se sustenta en tres grandes líneas: responsabilidad ambiental, inclusión social y economía local.
Alejandra Ojeda Samsón, directora del IMIPE, detalló que los rubros prioritarios para Celaya incluyen textil y calzado, agroindustria, automotriz y electromovilidad, así como bienes de consumo.
“Crear empleos bien remunerados en sectores de manufactura y servicios. Incrementar proveeduría local de más valor, promover polos de desarrollo y de bienestar a partir de vocaciones regionales”, precisó.
En materia de energía, la ciudad contará con una planta geotérmica; en agua, con el acueducto que proviene de la presa Solís. Sobre transporte, se anunció la llegada del tren de pasajeros, que conectará a Celaya con el Bajío y el resto del país.
“Ya tenemos el acueducto que llega a Celaya… Tenemos el tren de pasajeros, un transporte totalmente sustentable”, señaló Ojeda Samsón.
La educación también forma parte del plan, con videobacheratos y la Universidad Rosario Castellanos para fortalecer la educación media superior y superior.
En vivienda, el Instituto impulsa proyectos de vivienda vertical y horizontal para atender a sectores de hasta dos salarios mínimos.
“Estamos proyectando que a partir del año que entra podamos tener nosotros 156 viviendas adicionales”, indicó.
Entre los proyectos propios del IMIPE destaca Altos de Pirules, con cuatro torres que albergarán 104 departamentos, y Malinali, con dos torres y 52 viviendas.
“En Malinali es un proyecto recientemente aprobado por nuestro consejo directivo… Es media hectárea que tenemos disponible para desarrollo de estas dos torres de departamentos”, explicó Ojeda Samsón.
El presupuesto de estas iniciativas asciende a 80 millones de pesos para Malinali y más de 120 millones para Altos de Pirules.
“Estamos hablando de una inversión arriba de los 120 millones de pesos, son cuatro torres de departamentos…”, agregó la directora.
Los proyectos arquitectónicos provienen de un concurso nacional de la Federación de Colegios de Arquitectos.
Dentro del programa de vivienda progresiva, se construyen cuatro calles en el fraccionamiento Calquetsani, urbanizadas con agua potable, drenaje y electricidad, beneficiando a más de 300 familias.
“Estas obras de urbanización incluyen la construcción del arroyo, las guarniciones, las banquetas y todo ello en concreto hidráulico”, señaló.
El plan parcial de la zona sur-oriente se encuentra en la etapa etnográfica, con trabajo de campo y socialización con comunidades locales, y contempla estudios hídricos, ambientales, topográficos y geológicos.
“El plan sí… parte del asesor que está haciendo, el consultor que está haciendo el plan parcial, parte de los alcances y del método es este trabajo etnográfico”, indicó.
El costo del plan parcial asciende a un millón setecientos cuarenta mil pesos y se espera su conclusión en aproximadamente dos meses
“Yo creo que en dos meses si avanza bien el trabajo etnográfico…”, apuntó Ojeda Samsón. Los resultados se incorporarán al PMUDED para determinar usos de suelo, zonas de mitigación y vialidades.
La puerta logística del Bajío, con 52 hectáreas, se consolida como un componente clave del polo de desarrollo.
Se vincula con el libramiento sur y la zona industrial de Honda, abarcando un área de impacto de 1.200 hectáreas.
“Esta puerta de logística sí está muy señalada o muy bien establecida en la zona oriente de Honda”, precisó la directora.
El IMIPE coordina las acciones con el Estado, tras reuniones en agosto y septiembre, enfocadas en economía local, equilibrio ambiental y desarrollo social.
“Ya hubo meses de trabajo con el área técnica en IMIPE, para ir de la mano con toda esta problemática que se debe potenciar al mejoramiento de la zona…”, indicó Ojeda Samsón.
Con estas acciones, Celaya fortalece su crecimiento ordenado y sustentable, asegurando que los proyectos urbanos y productivos estén alineados con el bienestar social, la protección ambiental y la participación comunitaria, consolidando su vocación como polo de desarrollo estratégico a nivel regional y nacional.






